Andersson y Duarte recurrieron a la justicia: «Antolich es de facto…la plata no la malversamos, invertimos en redes, herrramientas y camionetas» 

Pedro Andersson y Jorge Duarte se presentaron este martes en la cooperativa para continuar ejerciendo los cargos de presidente y vice, pero se les prohibió la entrada y hubo amenaza de sacarlos «con la policía». Ambos recurrieron a la justicia y presentaron una cautelar. 

Ratificaron la decisión en la CELO: Antolich asumió la presidencia y Goncalvez la vice 

La semana pasada, los consejeros elegieron a Juan Antolich como nuevo presidente de la cooperativa, y a Guillermo Goncalvez en la vicepresidencia. 

El miércoles a la noche, los consejeros aprobaron remover a Pedro Andersson de la presidencia y a Jorge Duarte de la vice. Sin embargo, al día siguiente ambos afirmaron que la reunión donde se tomó esta decisión, en la que estuvieron ausentes, carecía de validéz y violaba el estatuto.

Por ello, el jueves se llevó a cabo otra reunión con la presencia de Midori Kairiyama, contadora asignada por el Ministerio de Acción Cooperativa. Nuevamente estuvieron ausentes Duarte y Andersson.  

El viernes, la síndico Nélida Dengler, llevó las resoluciones firmadas a Posadas para su certificación.

En ese sentido, Duarte contó, en declaraciones a La Radio, que este martes se presentaron en la CELO para ocupar sus cargos, pero les prohibieron la entrada, bajo amenazas de sacarlos con la policía. 

Duarte señaló que recurrieron a la justicia debido a que la reunión donde se designaron a las nuevas autoridades, carece de validez porque no había una situación de acefalía por renuncia ni licencia como se fundamentó dicha reunión citando al artículo 66 del estatuto. «La única que nos pueden remover del cargo es la Asamblea, eso lo establece el artículo 46. Le pedí a Antolich y a la Síndica que lean el artículo», recordando que las autoridades se eligen «en la primera reunión después de la asamblea», por lo que Duarte calificó a Antolich de «presidente de facto». 

También mencionó que el artículo 14 citado en la fundamentación de su remoción no es válido porque refiere a situaciones de robos o hurtos y otras series de causas por parte de empleados, no de consejeros y síndicos: «no soy un ladrón», sostuvo Duarte.

Contó además que se cita al inciso «ñ» del artículo 54, pero este no tiene dicho inciso «lo que demuestra el desconocimiento», dijo insistiendo en que «no hay acefalía y están violando el estatuto». 

Por otro lado, Duarte aseguró que el propio Miguel Ramirez, uno de los firmantes de las nuevas autoridades, además empleado municipal, le confesó que estaba siendo presionado desde el municipio: «no voy a tirar 30 años de trabajo en la municipalidad», le dijo a Duarte, según contó. 

En cuanto a Antolich, Duarte aseveró que éste le confensó que «esto es pedido de arriba, del gobierno provincial», y otro consejero mencionó que quien dio ordenes para la remoción fue Ricardo Wellbach, Ministro de Coordinación de Gabinete de la Provincia.

Respecto a la deuda con EMSA, Duarte relató que este año, cuando le llevaron un cheque por más de 190 millones de pesos, le rechazaron porque la CELO pedía que fuese solo para el pago de facturas y no de intereses. 

En ese sentido, aclaró que la CELO no debe mil millones a EMSA, sino que por pagos de facturas atrasadas el monto adeudado es de unos 300 millones, mientras que 600 millones son intereses «por tres meses de deuda», y calificó a la empresa provincial de «usurera», al tiempo que recordó que EMSA debe a CAMESSA 27 mil millones. 

Duarte insistió en que la CELO necesita «un trato especial por esa deuda», agregando que en estos años de gestión hicieron 27 kilómetros de nuevas redes de agua. «Así que la plata no la malversamos, no soy un ladrón como muchos nos tildan, al contrario, invertimos en las redes, compramos herrramientas, camionetas», dijo. 

Además se refirió al defasaje tarifario, tomando como ejemplo que administrar una cooperativa eléctrica hoy es como «comprar una gaseosa a 100 pesos y venderla a 75».
 
Por su parte, Andersson también sostuvo que «nosotros no nos afanamos un mango, y si alguno de Posadas (por el gobierno) dice que Pilo se afanó mil millones, yo les digo que ustedes se afanaron 27 mil millones, porque es la misma acusación. Nos estamos matando entre pobres en lugar de sentarnos a buscar soluciones», dijo. 
 
«Ayer de tarde, por cuatro estufas prendidas, ya cayó  la 132, así va a ir pasando, es una realidad», y aseguró que «quieren privatizar la energía. Así como nos hicieron el jueves a la tarde, amanecen 4 diputados borrachos y hacen lo mismo», dijo añadiendo que «debemos cuidar las cooperativas para que no pase como con la CALO… vos te das cuenta que hay presiones por todos lados», enfatizó.
 
Por otro lado, Andersson aseguró que el nuevo tramo de caño que llegó para reemplazar el dañado del acueducto del Bonito es del mismo material: «no trajeron uno de acero como prometieron». 
 
Finalizando, indicó que el consejo venía haciendo 10 reuniones por mes para poder cobrar un monto, en el caso del presidente, de 83 mil pesos, ya que el pago es por reunión y el monto aprobado es de 8.300 pesos por cada una. El vice cobra el 50% de lo que que percibe el presidente, los consejeros titulares cobran 30 mil y los suplentes 18 mil por diez reuniones. 
 
«Por eso se hacen 10 reuniones», confensó. 
 
Por último, dijo que le han propuesto ser candidato a intendente: «es algo que se debe consultar con la familia y los amigos», cerró.  
 
 

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