Pablo Hassan consiguió, como “Tito” Rindflesich en su momento, un poder omnímodo. No solo es el alcalde y el CEO de Rovira en la segunda ciudad misionera. Maneja la CELO, controla el Concejo Deliberante, eligió a la defensora del pueblo, la prensa lo tiene blindado y su oposición es un fantasma.
Hay tres mujeres, sus ángeles, que le cuidan los kioscos:
-María Emilia Pires, una ingeniera civil nacida en Posadas, es la presidente de la CELO, la cooperativa que da luz, agua, internet, telefonía, gas en garrafa y te entierra.
-Claudia Braga Urrutia es docente y fue directora de escuela en el barrio San Miguel. Gracias a la ley de lemas y a la obvia alianza Milei-Rovira fue electa defensora del pueblo. O, mejor dicho, defensora de Hassan.
-María Luisa “Lucy” Glum conoce la política obereña como pocos. De origen radical y de la mano de Miguel Oliveras recorrió un largo camino. Cuando descubrió que Carlos Rovira representaba muy bien los valores de Irigoyen, Illia y Alfonsín, se pasó a la renovación y fue prosecretaria del Consejo de Educación, directora de nivel primario y una de las redactoras de la Carta Orgánica de Oberá. Maneja el territorio (pergeñó las estratégicas comisiones vecinales) y es la cara y la voz del oficialismo en el Concejo Deliberante.
Cocó Chanel decía que “Una mujer debe ser dos cosas: quién ella quiera y lo que ella quiera”.
Pires, la defensora y Lucy serán tres cosas: quiénes ellas quieran, lo que ellas quieran…y lo que Pablo Hassan quiera.
-Walter Anestiades
-fotos: Red de Medios Misiones, Noticias de la Calle y prensa HCD de Oberá
