EMSA se quedaría con el edificio del Dachary si la CELO no paga la deuda; las cajas recaudaron $314 millones en mayo

La propuesta de entregar propiedades a la empresa estatal fue hecha hace unos 10 días, cuando todavía estaba Pedro Andersson en funciones como presidente. Ahora, el nuevo consejo de administración encabezado por Juan Antolich y Guillermo Goncalves quiere revertir ese acuerdo, pero sin dejar de cumplir con el pago de la deuda reclamada. Este viernes estarían renegociando con la proveedora de energía a fin de quitar este inmueble de la garantía. 

La CELO ofreció bienes a EMSA como garantía de pago por las deudas que posee, entre ellos está el edificio de la calle Buenos Aires esquina 9 de Julio, propiedad de la cooperativa que se lo alquila a la universidad Gastón Dachary. Además, dentro de la garantía se incluyeron camionetas de la CELO. 

Por otro lado, fuentes confirmaron que la cooperativa obereña recaudó unos 314 millones de pesos en mayo, cifra que era desconocida para los socios y para EMSA que trabó el embargo judicial de las cajas.

La intervención del Ministerio de Acción Cooperativa en las cajas de la cooperativa de Oberá permitió conocer el monto de la recaudación abonada por los socios en concepto de servicios durante el último mes. Se recaudaron unos 314 millones de pesos, mientras que la factura de electricidad de Energía de Misiones (EMSA) ronda los 110 millones de pesos, por lo que el pago de la misma debería cumplirse regularmente.  

La deuda entorno a los mil millones de pesos entre facturas atrasadas e intereses, llevó a la destitución del ex presidente Pedro Andersson y el vice Jorge Duarte hace dos semanas. 

En ese contexto, la semana pasada los consejeros decidieron también remover a Claudio Pace de la gerencia general. Cabe recordar que ya integra la planta permanente de la cooperativa, afiliado a Luz y Fuerza, por lo que costaría caro echarlo. Fue trasferido al área de contaduría. En su lugar, fue designado Marcos Morinigo.

 

ver

Duarte y Andersson fueron a la CELO a reclamar sus cargos pero no los dejaron entrar: «no nos afanamos un mango»

Andersson y Duarte recurrieron a la justicia: «Antolich es de facto;la plata no la malversamos, invertimos en redes, herrramientas y camionetas»