EL GOBIERNO «MARXISTA» DE OBERÁ

“La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”, ironizaba ese gran humorista que fue Groucho Marx, el de los hermanos Marx. Ahora sabemos que el interino alcalde obereño es marxista. Pero no porque siga a Carlos. Lo es porque sigue a Groucho.

La cita define con eficacia a la política renovadora en Oberá. Hace un año aprobaron un nuevo Código Fiscal, y uno de los que levantó la mano fue el entonces edil Pablo Hassan. Hoy el mismo Hassan, como alcalde interino, pidió derogarlo. Y lo hizo rapidito para que traten su proyecto de derogación antes del que ya habían presentado los concejales opositores Mara Frontini y Sergio Gazzo.

La pirueta política del oficialismo obereño no tuvo nada que ver con un genuino reconocimiento y posterior marcha atrás de un error. Fue la única maniobra posible ante un proyecto que vino mal barajado de entrada, que provocó un rechazo contundente, y que incomodó aún más el incómodo lugar en el que está parada la renovación en Oberá.

“La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”. No fue solo otra hilarante definición de Groucho Marx. Es, también, el plan del gobierno «marxista» que tiene Oberá.



Por Walter Anestiades