Nisman: la Justicia investiga un asesinato, pero aún no encontró móvil ni autor, Lagomarsino está libre sin tobillera

Las declaraciones de Alberto Fernández removieron la causa que marcó un antes y después para la política nacional. Con cinco imputados, el análisis de las llamadas puede ser clave.


Alberto Fernández volvió a estar en el centro de la escena. La crítica situación socioeconómica no lo puso en el ojo de la tormenta, sino sus propias declaraciones el miércoles por la noche en A dos Voces (TN)


Las declaraciones del Presidente de la Nación sobre que el fiscal Alberto Nisman se suicidó y la posterior comparación con el fiscal Diego Luciani, que pidió una condena de 12 años para Cristina Kirchner en la causa Vialidad, revolvieron una de las causas más emblemáticas de la Argentina.
A más de 7 años del crimen de Alberto Nisman, TN repasó los pormenores de la investigación, caratulada como homicidio.


La investigación de la muerte de Alberto Nisman
El informe que realizó en 2017 la junta interdisciplinaria de Gendarmería Nacional asegura que a Nisman lo asesinaron entre dos personas en la noche del 17 al 18 de enero de 2015, en su departamento del edificio Le Parc. Los asesinos ingresaron a su departamento, lo golpearon, lo redujeron y lo obligaron a ingerir ketamina.
Una persona lo sostenía por detrás, con una de las rodillas tocando el piso, mientras la otra llevó el arma hacia su cabeza y le disparó. El tirador dejó el arma en el piso, detrás del cuello del fiscal, y se retiró del baño para no pisar la sangre. El cómplice, que lo tenía tomado de las axilas, lo depositó en el piso y lo acomodó, concluyeron los expertos tras analizar las manchas de sangre.
Las conclusiones de ese análisis discreparon de los resultados de una junta criminalística anterior, a cargo de la Policía Federal, que en junio de 2015 había dicho que Nisman estaba solo y de pie cuando se disparó de frente al espejo.
Tanto el fiscal Eduardo Taiano, que lideró la investigación, como el juez Julián Ercolini, que lleva la causa, concluyeron en que no había contradicción entre ambos informes, sino que la Gendarmería, con una mirada integral, había llegado más lejos.
Otra de las claves que destierra la hipótesis del suicidio es que Nisman no tenía espasmo cadavérico, que es una posición rígida en la que quedan las manos de una persona cuando se dispara a sí misma. La conclusión que sacó la junta interdisciplinaria es que el fiscal agonizó antes de morir.
Todo el peritaje llegó a manos del juez federal Julián Ercolini, quien consideró que a Nisman lo mataron. “En pocas palabras, a Nisman lo habrían matado con el arma de Diego Lagomarsino, que fue la última persona que ingresó al departamento del fiscal”.
A su vez, el fallo del Juzgado Federal 10 también considera que se trató de instalar la idea de que Alberto Nisman se había suicidado, “por razones diversas vinculadas con la coyuntura y la vida pública en nuestro país”.


Quienes están imputados por la causa Nisman
• Diego Lagomarsino: el perito informático de Alberto Nisman está procesado como “partícipe necesario de la muerte” del fiscal, por haberle llevado el arma de la que salió la bala que lo mató en su departamento de la Torre Le Parc de Puerto Madero. El fallo dice que, “con un plan previamente acordado”, Lagomarsino “facilitó el ingreso al domicilio de la víctima de la pistola marca “Bersa” con el objeto de que luego fuera utilizada por las personas que ingresaron a la vivienda y le quitaron la vida”.
• Rubén Benítez: oficial de la policía Federal (fue pasado a disponibilidad) y uno de los custodios del fiscal. Se lo imputó por “incumplimiento de los deberes de funcionario público”, ya que debía cuidar a Nisman y no lo hizo. “Facilitó el ingreso del arma homicida al domicilio del custodiado, franqueó el acceso de los ejecutores del hecho, permitió que estos lleven adelante su accionar sin riesgo de ser descubiertos, determinó su salida impune del lugar e impidió tomar conocimiento del hecho en forma inmediata a su producción”, dice el fallo.
• Néstor Durán: estaba junto a Benítez al momento del crimen del fiscal y también está imputado por “incumplimiento de los deberes de funcionario público”.
• Armando Niz: era un agente que trabajaba para la División Seguridad y Custodia del Ministerio Público y Fiscal y Defensa de la Nación. Estaba de turno ese día. Además de haber sido imputado por el mismo delito que Durán y Benítez, Niz está procesado por “encubrimiento”, ya que durante 11 horas evitó entrar al departamento de Nisman pese a que las secretarias del fiscal le decían que algo grave podría estar pasando
• Luis Miño: está imputado por los mismos delitos que Niz y también trabajaba ese día. Estuvo “buscando” a Nisman durante las primeras horas de 18 de enero sin entrar a su departamento.


Cómo está hoy la causa por el crimen de Alberto Nisman y cuál es la línea de investigación
El homicidio continúa siendo investigado porque es un crimen que todavía no tiene móvil ni autor. En el último tiempo, la investigación se centró en analizar el intercambio de 45.000 comunicaciones entre exagentes de inteligencia para poder reconstruir contexto alrededor de la muerte.
El informe formulado por el Departamento Unidad Federal de Investigaciones Especiales (Dufie) de la Policía Federal ya está en la fiscalía y la clave estaría en 500 teléfonos ubicados en las inmediaciones del edificio Le Parc de Puerto Madero y en otros lugares considerados claves por la Justicia.
Otra de las pistas que perseguían los investigadores tiene que ver con los tres llamados fallidos que realizó Nisman a Antonio Stiuso en la noche de su muerte. El que por entonces era un hombre fuerte en la SIDE (hoy AFI) no contestó ninguno de los intentos, y declaró -como testigo- que no los escuchó porque tenía el celular en volumen bajo.
El otro elemento que analiza Taiano está relacionado con la causa Dark Star, un expediente iniciado en 2011 para investigar casos de supuesto espionaje ilegal que contiene comunicaciones entre espías. Tras unos años sin acceder a las grabaciones de las llamadas, este 2020 aparecieron esas grabaciones.
Mientras tanto, en la fiscalía esperan el informe de las llamadas de los espías y tienen pendiente un nuevo peritaje tecnológico. Durante el último allanamiento en la casa de Lagomarsino, el juez Ercolini ordenó el secuestro de computadoras, teléfonos y otros aparatos. La defensa se opuso a su apertura, y el planteo está en la Corte.


Causa Nisman: cuáles son los próximos pasos
El fiscal se encamina a tomar declaraciones testimoniales a los exagentes y exfuncionarios que estuvieron activos durante el fin de semana en que el fiscal murió, aunque todavía no los citó. El informe elaborado por la Dufie no permite acceder al contenido de esas comunicaciones.
Como parte de otra serie de medidas, buscará tomarle declaración testimonial al exespía del Mossad Uzi Shaya, que aseguró -en una entrevista televisiva a un canal de Israel- haberle dado a Nisman documentación que relaciona a la vicepresidenta Cristina Kirchner con supuestos pagos por parte de Irán.
Luego enviará un exhorto a la Justicia israelí una vez que las partes (la querella que representa a Sara Garfunkel, la madre de Nisman, y los abogados de los acusados en la causa) envíen a la fiscalía las preguntas que, según su consideración, deberían hacerse en la testimonial al exespía. Se buscará una videoconferencia.
El gran acusado hasta el momento es Diego Lagomarsino, quien no puede alejarse más de 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires ni salir del país sin avisarle a la Justicia. Como siempre cumplió con los pedidos judiciales, el año pasado le otorgaron el beneficio de quitarse la tobillera electrónica.