Parque industrial Oberá-Guaraní: PÓRTICO A UNA FALACIA

Por Eduardo Serra
Presidente U.C.R Oberá

De acuerdo al significado de la lengua española, falacia: “engaño o mentira que se esconde”.

A ésto nos tiene acostumbrados la renovación cada vez que se acerca un período preelectoral.
Se ponen en marcha los soldaditos que ocupan puestos pagados por todos nosotros (durante dos años), al son del clarinete del general y empiezan a proyectar y plantear grandes obras, que una vez pasadas las elecciones se frenan abruptamente o en muchos casos ni siquiera empiezan.
La desesperación y desfachatez por seguir en el poder hace que prometan y digan cualquier cosa, total después culpan a alguno por no haberlo hecho.
Hoy se está llamando a una convocatoria de empresa constructoras de Oberá y Guaraní para la construcción del pórtico de entrada al “Parque Industrial, Tecnológico y de Innovación zona Centro”.
Le recomiendo a la Unidad Ejecutora Municipal de hacer poner en alguna de las columnas del pórtico de entrada al parque un florero, así los Obereños les llevamos flores todos los domingos, porque seguramente dormirá el sueño de los justos.
Recordar promesas que después no se cumplieron, no vale la pena, los obereños estamos hartos de las mentiras renovadoras.
Me gustaría ver un proyecto de factibilidad del parque industrial, así lo discutimos; estoy seguro que no existe, lo del parque fotovoltaico es una falta de respeto, mientras seguimos esperando la línea de 132KV.
El Municipio de Oberá es la demostración acabada de la improvisación. Tenemos el ejemplo más elocuente: el transporte público de pasajeros. Se llenaron la boca hablando de monopolio para caer en otro monopolio y con tratos espúreos.
Marcha atrás del código fiscal que ellos mismos aprobaron.
Como quieren figurar con algo, inauguraron el inconcluso palacio de justicia entre gallos y medianoche.
La plazoleta Güemes hace más de 1 año que está cerrada y gracias a la intervención de los vecinos no la transformaron en desierto.
Todo es improvisar, el concejal a cargo de la intendencia que dice conocer y aplicar la nueva política, no despega ni con la ayuda de la vieja política.
Seremos los obereños los únicos que podemos poner fin a esta repetición continua del fracaso.