Quita de subsidios reportará $47.500 millones, pero no alcanza para bajar el déficit a 2,5%

Con el nuevo esquema de tarifas con topes de subsidios, que se podrá operativo desde septiembre, el Gobierno jugó una carta importante como señal de reducción del gasto para cumplir con la meta de déficit primario de 2,5% para este 2022, pero ese ahorro resulta insuficiente para cumplir con lo acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), tal como informó TN.
El ministro de Economía, Sergio Massa, en su paso por el Council de las Américas, más adelantó que en los próximos días se darán a conocer una serie de medidas para limitar los gastos en el sector público, como nuevos gestos de “austeridad” dentro del Estado.
Dos de las primeras medidas anunciadas por Massa tras su llegada al Palacio de Hacienda fueron el tope al gasto para los ministerios y el congelamiento de las contrataciones de personal en el Estado. Por otro lado, la alta inflación permitirá “licuar” algunos gastos en términos nominales, aunque todavía hace falta más ajuste.
Así, el foco está puesto ahora en las partidas de transferencias a provincias, jubilaciones y salarios, y gastos operativos.
Para la consultora Equilibria, alcanzar el déficit primario de 2,5% del PBI requiere un ajuste de 0,9% si los ingresos al Estado se mantienen como en los últimos 12 meses. Sin embargo, sostienen en su último informe, la previsión apunta a que el ritmo de ingresos decaiga en el segundo tramo de 2022, por lo que el esfuerzo se ubica en torno al 1,6% del PBI. La poda en los subsidios apenas puede implicar una baja en el gasto en torno a 0,2% del PBI.
Transferencias a provincias
Una parte del esfuerzo fiscal pasará por un recorte en las transferencias no automáticas a las provincias, que desde Equilibra calculan en 0,1% del PBI.
Atentos al malestar de los gobernadores, en el Gobierno apuran en el Congreso el nuevo consenso fiscal que le permite a los gobernadores crear impuestos.
Jubilaciones y salarios
El efecto inflacionario contribuirá a bajar en términos reales gran parte del gasto en haberes jubilatorios hasta fin de año. Así, más del 40% del gasto indexado (jubilaciones y otras prestaciones) tendrá ajustes acotados: Equilibra considera que la suba de jubilaciones y otras prestaciones que paga la ANSES se reducirán en 0,6% del PBI por efecto inflación.
Si se tiene en cuenta los bonos de $7000 que se pagarán entre septiembre y noviembre a los jubilados con ingresos de hasta dos haberes mínimos, alcanzará el 0,4% del producto.
Con relación a otras partidas rígidas, especialmente salarios, la señal es que se buscará acotar su crecimiento, consideran desde la consultora Ecolatina: habrá que monitorear la dinámica de las paritarias que se reabren en las próximas semanas.
Gastos operativos
Massa debe mantener acotadas las erogaciones operativas del Estado con un control sobre los gastos accionales, en una “estrategia estaría en línea con la ratificación del techo presupuestado para el gasto en cada uno de los ministerios”. El ministro dio señales en ese sentido durante su exposición ante los empresarios reunidos en el Consejo de las Américas.
Además de las transferencias a las provincias, el jefe de Hacienda deberá tener bajo estricto control los siguientes apartados:
• Bienes y servicios destinados al funcionamiento operativo;
• Gastos corrientes;
• Gastos de capital (probablemente termine en los mismos niveles que 2021 en términos del PBI).