Presupuesto sí, verso no. La Renovación continua su romance con el kirchnerismo.

Por el Diputado nacional de Juntos por el Cambio, Alfredo Schiavoni.

Por estos días, luego de la derrota kirchnerista en la aprobación del presupuesto nacional, los comunicadores a sueldo de la renovación montaron una campaña de desprestigio hacia los diputados misioneros del bloque de Juntos Por El Cambio. En efecto, desde el propio gobernador, pasando por el círculo de obsecuentes permanentes, hasta el último de los periodistas ensobrados, salieron a batir parches en contra de los misioneros de JxC. El verdadero objetivo, tratar de ocultar la continuidad de su romance político con el kirchnerismo, del cual renegaron en la última elección jurando ser algo distinto. La realidad es otra. Todos los diputados de Misiones de la renovación votan lo que Cristina necesita.
Esto, más allá de los falsos argumentos, no debería preocuparnos. Pero todo este gasto de propaganda, lo hacen con plata nuestra.
Es obvio que luego de la derrota del pasado 14 de noviembre, los muchachos de Rovira no encuentran destino ni consuelo. Con el más grande despliegue electoral visto, haciendo uso y abuso de los recursos del estado, no lograron dar vuelta el resultado de las PASO. Cuando en otras ocasiones obtenían fácil la mayoría de los diputados nacionales, ya sea con los propios o con sus aliados K, en esta oportunidad solo lograron que ingrese uno. El poder “negociador” de la Renovación es cada vez menor. En virtud de ello, y en claro contubernio con Massa, la verdad es que agregaron un listado de obras para varias provincias, entre ellas la nuestra. La planilla con las obras estaba adosada al presupuesto, lo que no estaba era la plata para hacerlas. Este agregado de última hora para poder sacar dictamen, no explicaba en ningún caso, de que partida se obtendrían los recursos para hacer esas obras. En buen romance: un verso. Otro tanto el artículo 95 sobre zonas aduaneras especiales y ampliación de zonas francas. La verdad es que hay que tener ganas de querer creerle al kirchnerismo y a los Fernández. Pero entre los pocos que se prestaron a convalidar esta ficción, estaban los renovadores.
El pueblo de Misiones entiende perfectamente que se trata de un montaje comunicacional, la gente no masca vidrio ni rompe plata. La ecuación es sencilla: el 2023 es el problema. A pesar de todas las operaciones financiadas desde la renovación para romper JxC Misiones, se le ganaron las PASO y las generales. Hay gente joven, sangre nueva complementada con los dirigentes más experimentados. Existe la posibilidad cierta de que la Renovación pierda las próximas elecciones después de veinte años. Esa desesperación es la que se nota en los Twitter, Face y notas del periodismo mercenario y los prebendarios del poder R cuando ven cercano el fin de sus privilegios.