Nación rechazó el pedido de Misiones de abrir la frontera Iguazú-Foz

El Gobierno Nacional le bajó el pulgar a la iniciativa de Misiones de abrir el puente internacional “Tancredo Neves” para que los turistas internacionales puedan visitar Puerto Iguazú y las Cataratas.

El protocolo sanitario elevado a Nación el 24 de agosto preveía el tránsito diario de 800 visitantes extranjeros por ese paso, que permanece cerrado desde marzo 2020 por la pandemia de coronavirus.

“Estamos pensando en una prueba piloto para el turismo, pero no todavía”, fue la tajante respuesta del secretario de Calidad de Salud de la Nación, Arnaldo Medina, cuando llegó a Puerto Iguazú para la entrega de un mini hospital modular que se construyó para atender a pacientes con coronavirus.

El funcionario explicó que la negativa se debe “principalmente por el ingreso de variantes (de coronavirus) que son de preocupación. Se han llevado adelante un conjunto de acciones que han sido exitosas y que hoy no nos están complicando en cuanto a número de casos y nos está permitiendo continuar con el plan de vacunación”, agregó.

Iniciativa
Misiones había picado en punta al solicitar la apertura de un corredor turístico para que los extranjeros puedan visitar las Cataratas del Iguazú.

La medida buscaba darle oxígeno a la ciudad de Puerto Iguazú, que atraviesa una profunda crisis debido al cierre de las fronteras, en marzo del año pasado.

Esa ciudad recibía más de un millón de visitantes extranjeros por año si se contabilizan los brasileños de Foz de Iguazú que cruzaban el puente para disfrutar de la gastronomía, hacer compras y apostar en los casinos.

El Gobierno de Misiones buscaba sacar provecho de los miles de turistas que arriban a diario a Foz por vía aérea desde San Pablo y Río de Janeiro para visitar las Cataratas, por ahora sólo del lado brasileño.

A esa ciudad arriba un promedio de 30 vuelos diarios mientras que el aeropuerto internacional de Puerto Iguazú sólo cuenta con tres vuelos de cabotaje.

El gobernador Oscar Herrera Ahuad no ocultó su enojo por la decisión. “El presidente Alberto Fernández dijo que sí, que íbamos a abrir la frontera. Al gobernador le dijo que sí, a mí me dijo que sí”, disparó, visiblemente molesto.

“Hemos dado todas las garantías sanitarias para tener un corredor seguro. Hay un desconocimiento de la realidad de los pueblos que están a 1.500 kilómetros de Buenos Aires”, dijo.

“Nos piden que arranquemos con un corredor seguro para repatriados, pero nosotros ya hicimos esa experiencia el año pasado cuando entraron por ese puente 40.000 argentinos en lo peor de la pandemia, cuando no se tenía información”, recordó.

El ministro de Turismo provincial, José María Arrúa, explicó que “la Nación nos plantea que la apertura del puente sea solamente para argentinos que quieran retornar y por cuestiones humanitarias”, tal como se habilitó en Mendoza con el aeropuerto y el paso Cristo Redentor.

El presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Iguazú, Joaquín Barreto, se mostró sorprendido por la decisión de la Casa Rosada. “Una vez más la Nación le da la espalda a la provincia y toman decisiones personas sentadas en un sillón a 1.500 kilómetros. No les importa la gente de Iguazú”, sostuvo.

Desde el gremio de los trabajadores hoteleros y gastronómicos, Héctor Lugo, dijo que “nos ilusionaron con la reapertura de la frontera y no pasa de una vil mentira”.

Y dijo que su sector es uno de los más perjudicados por la medida. “La familia gastronómica no soporta más, están desesperados tanto los trabajadores como los patrones”, agregó.

El presidente de la Cámara de Turismo de Puerto Iguazú, Jorge Bordín, pidió que el Gobierno Nacional “cumpla con su promesa y habilite la frontera entre Foz do Iguazú y Puerto Iguazú”.

Clarín