70% de los comercios están paralizados, 20% vende online y solo 10% sigue con las puertas abiertas

ECONOMÍA. Es indefectible que el aislamiento preventivo y obligatorio impacte con fuerza sobre la economía, provocando una retracción, cuyos efectos finales aún están por verse. Algunos números empiezan a mostrar la tormeta que se ciñe sobre distintos sectores económicos. Por caso, en la actualidad un 70% de los comercios del país están paralizados, sin ningún tipo de operación, lo que hace que en los 10 días de la cuarentena por la pandemia del coronavirus, registren un facturación igual a cero.

En este escenario de aislamiento social, apenas un 20% mantiene ventas a través del comercio electrónico, con una caída en las ventas de entre el 50% y el 85%. Y solo un 10% sigue con las puertas abiertas con caídas de ventas del 55% promedio. El único caso con un saldo positivo con un aumento del 30% en las ventas es el de los supermercados.

El dato surge de un relevamiento que realizó la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF), en conjunto con las Cámaras de franquicias de Córdoba, Mendoza y San Juan, entre las principales cadenas de franquicias y comercio minorista de todo el país. Si bien el seguimiento se hizo en la semana del 16 de marzo al 22 de marzo (la cuarentena comenzó el viernes 20), los resultados reflejan el impacto sobre el comercio.

“La situación es muy delicada especialmente para aquellos comercios que desde el comienzo de la cuarentena tienen cero ingresos, pero tienen que hacer frente al pago de salarios, alquiler, impuesto, e insumos, entre otros gastos”, alertó Susana Perrotta, presidenta de la (AAMF), en diálogo con Ámbito.

El porcentaje de comercios afectados va en línea con el informe de la Consultora Analytica que sostuvo que el sector comercio emplea al 19% de los trabajadores y está afectado por la cuarentena en casi 90%.

La situación se torna más dramática porque esta semana hay que abonar los sueldos, y para la inmensa mayoría de los comercios los gastos se compensan con los ingresos diarios, el flujo de caja se resuelve en el día a día en función de la facturación. Con ingresos absolutamente congelados los comerciantes no tienen como afrontar los sueldos ni los gastos.

“Desde la Asociación entendemos que la prioridad es la salud de los argentinos, independientemente del impacto económico que esto pueda tener en cada una de nuestras empresas. Teniendo en cuenta eso, los franquiciantes trabajamos para tomar los recaudos para que los negocios tomen las medidas para priorizar la salud de los clientes”, explicó Perrotta.

En la actualidad, hay más de 1.000 cadenas de comercios y servicios que operan bajo el sistema de franquicias en la Argentina, lo que representa alrededor del 2% del PBI y emplea a más de 200 mil personas de forma directa. Bajo este esquema, la relación franquiciante y franquiciado supone “un sistema virtuoso en donde el franquiciante siempre es el soporte del franquiciado”, analizó Perrota. En este sentido, con ventas iguales a cero, hay un diálogo “permanente” entre ambas partes para buscar alternativas a la delicada situación.

El relevamiento de la AAMF analizó en total 70 cadenas en las que quedaron representados todos los rubros del comercios minoristas: gastronómicos (43%), comercios especializados en sus diferentes tipos (19%), servicios de todo tipo (18%), textiles (10%), de estética y salud (6%) y de capacitación (3%).

En cuanto a las medidas que el gobierno fue adoptando como los créditos a tasas del 24%, los REPRO y la reducción de las contribuciones patronales, la mesa directiva de la AAMF convertida en un comité de crisis analiza el impacto de las disposiciones gubernamentales y de los organismos autárquicos.

Al respecto, Susana Perrotta evaluó que “las medidas que se están tomando creemos que están bien encaminadas. La cuestión acá es ver la instrumentación para ver cómo se aplica. Porque el paquete de medidas puede estar bien, pero la aplicación debe ser rápida”.

Sin dudas la velocidad con las que se llegue es fundamental. Tanto los créditos como los REPRO requieren trámites cuya duración puede hacer la diferencia entre la supervivencia o no de un comercio. “Más allá de la línea a una tasa del 24%, entendemos que esa tasa debe ser del 0% para aquellos comercios que están cerrados para preservar el pago de sueldos. Después de la vuelta al trabajo debería tener una tasa preferencial del 10%, con dos meses de gracia que es el periodo de cierre, y 12 meses para el pago”, propuso Perrotta.

Desde la AAMF están en contacto permanente con la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). En línea con esas cámaras, lo asociación de franquicias impulsa una serie de medidas para aliviar el momento crítico que atraviesan. Entre otras medidas proponen la eximición del pago de los aportes patronales, líneas de crédito a tasas nulas y de otorgamiento automático para el pago de salarios, facilitar un rápido acceso al sistema REPRO, la suspensión o reducción del pago de alquileres durante la cuarentena, financiar el pago de los servicios de electricidad, gas y agua, y eximir el pago de gastos bancarios y el pago de tasas provinciales (Rentas y patentes) y municipales (ABL).

Fuente Ambito / Foto Marcelo Lezcano