Así lo afirmó el productor yerbatero de Dos Arroyos Juan Chesani, responsable de las marcas «Encuentro» y «Primera Cita», que analizó la delicada situación del sector tras la desregulación de precios y la impotación de materia prima de países vecinos impulsada por el gobierno libertario de Javier Milei.
En el caso de Chesani, la empresa familiar controla toda la cadena productiva, desde el vivero hasta el paquete final, no dependiendo del precio a la baja que puedan pagar los secaderos y molineros. Además de comercializar sus propias marcas, también realiza molienda y envasado para terceros, llevando su producción no solo a Misiones, sino también a mercados como Buenos Aires, Córdoba y Rosario.
Una crisis que ya ocurrió otras veces
Chesani sostuvo que el sector vuelve a atravesar un ciclo que ya se repitió en otras oportunidades. Explicó que los buenos precios de años anteriores impulsaron nuevas plantaciones, mayor fertilización y mejores rendimientos. A eso se sumaron dos campañas con excelentes condiciones climáticas y la necesidad de muchas empresas de vender rápidamente para conseguir liquidez.
«Hoy estamos pasando por uno de los peores precios de la historia en relación con los costos de producción», advirtió.
Sin embargo, considera que el mercado terminará corrigiéndose por sí solo y los precios volverán a recuperarse. Según su análisis, “el mercado se terminará acomodando solo en uno o dos años, cuando empiece a faltar materia prima de aquellos que no son productores genuinos”.
Más tecnología y mecanización
Para Chesani, el futuro del sector pasa por incorporar tecnología. Señaló que las nuevas plantaciones ya se diseñan pensando en la mecanización, un proceso que calificó como «imparable».
También explicó que actualmente utilizan el sistema de cosecha «a la madura», que deja parte del follaje en la planta para protegerla naturalmente de las heladas.
Diversificar para ser más fuertes
Además de la yerba mate, la empresa produce alrededor de 80 hectáreas de té. Aunque reconoció que la rentabilidad también está afectada por el bajo tipo de cambio para las exportaciones, remarcó la importancia de diversificar la producción para reducir riesgos.
«La chacra da libertad»
Uno de los mensajes más fuertes estuvo dirigido a los jóvenes cuando Chesani, que estudió y luego decidió regresar a trabajar al campo, afirmó que la chacra sigue siendo una oportunidad para desarrollarse si se incorporan conocimientos, innovación y tecnología.
«Tenemos que producir no solamente yerba. También pollo, huevos, miel, pescado… Hay que generar valor agregado y aprovechar todas las oportunidades que ofrece la tierra», sostuvo.
Un sector que necesita trabajar unido
Hizo una fuerte autocrítica al sector: «El productor yerbatero es bastante cerrado, cada uno cuida su quintita». Asegura que hoy más que nunca hay que juntarse, hacer estudios de mercado y salir a vender juntos a nuevos destinos.
Además, invitó a mirar a Brasil, donde los municipios tienen secretarías de producción primaria que capacitan, unen y acompañan al colono en el día a día.
Generar empleo en tiempos difíciles
La empresa familiar emplea alrededor de 30 trabajadores permanentes y entre 50 y 60 empleados temporarios durante la cosecha. Pese a la complicada situación económica, Chesani remarcó el compromiso de seguir sosteniendo el empleo y apostando por la producción.
