Kosnicki: “La pintura no tapa las necesidades reales”

El interbloque PRO rechazó el visado del ejercicio en Oberá y denunció crisis energética.

Durante la última sesión del Concejo Deliberante, el interbloque PRO votó de manera negativa al visado del ejercicio financiero. La concejal Adriana Kosnicki fundamentó el rechazo señalando tanto la grave desconexión de la gestión municipal con los barrios como la falta de transparencia en la rendición de las cuentas públicas y el colapso de los servicios básicos.
Kosnicki reveló que, de cara al tratamiento del balance, solicitó formalmente dos pedidos de informes complementarios para obtener precisiones sobre la ejecución presupuestaria y financiera. «El primero lo respondieron de manera escueta y el segundo directamente ni lo respondieron», denunció la edil, remarcando que se impidió un control exhaustivo del dinero de los obereños.
Hubiese sido importante que dicha información haya sido acompañada de manera más clara y desagregada. Eso nos habría permitido identificar con mayor precisión cómo se compusieron determinados gastos, cuáles fueron los proveedores intervinientes y cómo se distribuyeron las distintas contrataciones realizadas durante el ejercicio», detalló la concejal del PRO.
En el plano social, la legisladora expuso la alarmante situación de los servicios públicos en la ciudad, haciendo hincapié en la crisis eléctrica actual. «Muchos de nuestros barrios padecen de manera crónica una bajísima tensión y necesitan urgentemente la instalación de transformadores, la gente está perdiendo sus electrodomésticos porque se les queman por la inestabilidad del servicio. Mientras tanto, nos hablan de innovación, pero el parque solar fotovoltaico no nos abasteció en absoluto durante los cortes de luz masivos de esta última semana. Ni siquiera sabemos a ciencia cierta si está funcionando», fustigó Kosnicki.
Para cerrar, cuestionó que se pretendan mostrar obras menores como grandes hitos de gestión mientras persisten estas crisis estructurales. «En Oberá los reclamos no se inventan en un escritorio, se conocen caminando los barrios. No podemos consagrar como un logro una parada de colectivo mientras los vecinos sufren el colapso del transporte, el recorte de frecuencias, calles destruidas y la falta de agua potable de red. La pintura no tapa las necesidades reales.
Mi tarea como concejal es escuchar, registrar y exigir soluciones reales en el concejo, no aplaudir maquillaje urbano», sentenció.