Los aumentos salariales promedian el 82% pero pierden 20 puntos contra la inflación

Por la alta inflación que padece la Argentina y que se estima cerrará el año cerca de 100% anual, y la consecuente pérdida del poder adquisitivo de los salarios, se redobló la presión de los gremios por la reapertura de paritarias para intentar al menos igualar la carrera de los precios. Si bien algunos pueden marcar aumentos récord, difícilmente esos porcentajes se extiendan a la gran mayoría de los trabajadores formales y menos aún a los informales.

Un trabajo de la consultora Synopsis, elaborado por Juan Manuel Grosso, al que accedió TN, revela que hasta fines de septiembre las paritarias promediaban aumentos anualizados de 82% contra una aceleración de precios que puede terminar en los tres dígitos.

“Con una inflación proyectada, a fines de agosto, en el REM del Banco Central de 95% o 96%, las paritarias que se cierran en promedio de 82%, con picos como el de Seguros, con casi 110%, pero con gremios que están muy por debajo incluso del promedio”, sostuvo el especialista, para quien no hay grandes chances de que las paritarias por encima de la inflación sean moneda corriente.

Grosso calcula que para fines de 2022, la mayoría de los gremios tengan paritarias entre 10 y 15 puntos por debajo del nivel de precios. “La dinámica hace impensable que puedan replicarse cifras de tres dígitos en sectores que incluso hoy están muy lejos del promedio”, planteó.

Cómo están las principales paritarias del sector privado contra los precios
Hasta el momento, la mitad de los grandes gremios tiene paritarias por debajo de los precios y la otra mitad “resiste sobre la base de adelantamiento de cuotas” pactadas en principio para los meses próximos.

Entre los casos llamativos de mayor retraso contra los precios aparece Camioneros, con salarios más de 28 puntos por debajo de la inflación acumulada en el año (y ahora demanda un aumento adicional de 100%) y los mecánicos (SMATA), que resignan más de 9 puntos contra la inflación, pese a los acuerdos cortos que negoció con las terminales. Se trata además de dos de los gremios más alineados con la vicepresidenta Cristina Kirchner.

En ese pelotón aparecen los choferes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que llevan un alza de 50%, o los metalúrgicos, que cerraron paritarias al 65% y esperan retomar la negociación en las próximas semanas.

En la otra punta, “los mejor parados” hasta el momento son los afiliados de Comercio, que adelantó cuotas pactadas para 2023 a agosto, y Gastronómicos, que se encuentra “recuperando mucho terreno perdido durante la pandemia”, destacó Grosso.

Precios versus salarios: una carrera más que desigual
El propio ministro de Trabajo, Claudio Moroni, admitió esta semana que “es muy difícil recuperar salarios” y hasta intentó justificar que en la Argentina los sueldos cayeron menos que en otras partes del mundo.

Los últimos datos oficiales disponibles dan cuenta de que en agosto, cuando la inflación llegó a 7%, los salarios perdieron nuevamente la carrera: según el índice RIPTE, que elabora la cartera laboral, los sueldos del sector registrado tuvieron un alza de 4,6%, con lo que quedaron 2,4 puntos por debajo de los precios.

Luis Campos, coordinador del Observatorio del Derecho Social de la CTA, expuso que un “previsible porrazo del salario real en agosto”, que coloca a los trabajadores registrados en niveles similares a los de diciembre de 2019 en términos de poder adquisitivo.

En tanto, los estatales pierden entre 2 y 3 puntos contra el primer mes del gobierno de Alberto Fernández y los informales, ”los que no tienen ningún tipo de mecanismo de defensa de ingresos”, sostiene Campos, están muy por debajo de fines de 2019.