Rafael Pereyra Piger, querellante en la causa que investiga la desaparición de Mario Golemba, brindó detalles a FM Show sobre el reciente pedido realizado ante la Justicia Federal. Tras un exhaustivo análisis del expediente y en consonancia con un dictamen de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), la querella sostiene que el cuadro probatorio es sólido para imputar a un excomisario y a otros cuatro efectivos policiales por el delito de desaparición forzada.
Un giro en la investigación tras 18 años
Mario Golemba, de 27 años, desapareció el 27 de marzo de 2008 tras asistir a una consulta médica en Oberá. Desde entonces, su paradero es un misterio que ha atravesado diversas hipótesis, consolidándose hoy la de una desaparición forzada bajo custodia policial en la localidad de Dos de Mayo.
«Entendemos que hay prueba suficiente y mérito suficiente para entender que se cometió el delito y quiénes son los autores», afirmó Pereyra Piger. El abogado explicó que la presentación solicita formalmente a la fiscal federal subrogante, Dra. Silvana Gutiérrez, que proceda con el llamado a indagatoria y la aplicación de medidas cautelares, entre ellas la prisión preventiva, dada la gravedad del delito y la necesidad de proteger a los testigos y a la familia Golemba.
El peso de los testimonios y la violencia institucional
Uno de los puntos centrales que destrabó la causa fue la declaración de dos testigos que estuvieron privados de su libertad junto a Mario Golemba la noche de su desaparición. Según Pereyra Piger, el proceso se vio demorado anteriormente por maniobras de «desvío» en la investigación, incluyendo sumarios administrativos realizados por los mismos hoy imputados, lo que generó un clima de temor en los testigos.
«La desaparición forzada es uno de los delitos de violencia institucional más graves», subrayó el letrado, recordando que recientemente se conmemoró el día nacional contra este flagelo.
Medidas de protección urgentes
Dada la peligrosidad de los implicados y los antecedentes de riesgos vividos por la familia y los testigos, la querella ha hecho especial hincapié en solicitar protección para Irma Komka (madre de Mario) y su hermano, Eliezer Golemba.
El futuro del caso depende ahora de la decisión de la Fiscalía Federal, que deberá analizar la participación criminal atribuida a cada uno de los cinco efectivos señalados y determinar si los elementos reunidos por la querella y la Procuvin son suficientes para avanzar con las detenciones y las acusaciones formales.
Fuente: El Show de los Impactos
