CTA pidió a Hassan parar la fumigación con agrotóxicos en las plazas

«Hoy hicimos público un documento que denuncia el uso de agrotoxicos por parte del municipio estando prohibido por ley», indicó Leandro Sánchez, Secretario Gremial de la CTA Autónoma Oberá y Secretario General de la Unión de Trabajadores de la Educación de Misiones (UTEM-CTA). Este miércoles presentó una nota a la intendencia de Pablo Hassan solicitando que se detenga la fumigación con químicos en plazas y plazoletas de Oberá.

 

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PAREN DE FUMIGAR

Desde la Central de Trabajadores de la Argentina Autónoma (CTAA) de Oberá vemos con preocupación el uso de agrotóxicos a pesar de las leyes que lo prohíben.

La situación se evidencia por parte de la Municipalidad, observándose al personal contratado que hace uso de estos venenos en áreas públicas, y en comercios dedicados a la venta de productos para el agro, donde se puede ver el glifosato en su envase original o fraccionado por los comerciantes en 5, 1, ½ o ¼ litro, operación que pone en riesgo también a los empleados de los comercios.

¿Por qué fumigan en la ciudad?  Lo hace para controlar malezas en los espacios urbanos como plazas, plazoletas o rotondas, también previo al asfaltado, y no tenemos duda de que esto se traslada a muchos domicilios, por la venta que se puede verificar en varios negocios, si hay oferta es porque hay demanda.

¿Qué consecuencias trae? En la provincia de Misiones 5 de cada 1000 chicos nacen afectados de Meliomelingocele, una gravísima malformación del sistema nervioso central. Esto fue demostrado por las investigaciones que llevó adelante el doctor Hugo Gómez Demaio que, sin presupuesto y contra los intereses de tabacaleras y papeleras, alertó a tomar conciencia y parar de una vez con el uso indiscriminado de agrotóxicos que mal forman el futuro. 

Cabe tener en cuenta que en Misiones se estima que cerca del 13% de su población tiene alguna discapacidad, duplicando casi la media nacional. 

Las investigaciones de Demaio comenzaron con la detección de un gran número de chicos con malformaciones del sistema nervioso central, llamada mioelomelingocele, que implica que nazcan con la medula abierta, quedando con incontinencia urinaria, fecal y trastornos motores de miembros inferiores. Su investigación comenzó por identificar en qué zonas habían sido gestados los niños afectados, ya que esta malformación se provoca en los 28 días de gestación, y certificó que los pacientes venían de los lugares donde más agrotóxicos se utilizaban. Una de las consecuencias verificadas es la pérdida de capacidad de aprendizaje, y que los docentes dan  cuenta de ello, que se da por modificación del genoma humano e implica que se sea transmitida a los propios hijos.

Todas estas lesiones están contempladas en la Ley de Agrotóxicos (Régimen de contralor de agrotóxicos, Ley 2980 de 1992), la cual en su Art. 10 dice que no deben utilizarse aquellos agroquímicos que está prohibido su uso en su país de origen o en un país desarrollado que se haya demostrado que producen las lesiones mencionadas.

En el 2001 fue aprobado un proyecto de ley, por iniciativa de Demaio (Ley 3819), sobre el uso de ácido fólico en mujeres en edad gestacional, el cual disminuye los riesgos. Sin embargo, la Ley sigue sin cumplirse.

En el 2015, el tema volvió a la agenda legislativa y se aprobó una ley que prohíbe el uso de estos agrotóxicos en los ejidos urbanos y es el Ministerio de Ecología el organismo que debe oficiar de contralor, pero saliendo a la calle y recorriendo los lugares de venta nos queda la idea de que nadie controla nada. 

Observando en determinadas épocas las plazoletas de la ciudad de Oberá, podemos inferir que aumenta el consumo de los plaguicidas o herbicidas utilizados dentro de la ciudad y que está prohibido por ley.

Estos son los fundamentos del proyecto de ley de 2015 que termina prohibiendo el uso en los ejidos urbanos. 

La utilización de glifosato se convirtió en el herbicida más empleado a nivel mundial. Fue comercializado por más de 20 años por la multinacional Monsanto bajo la marca Roundup y su uso se incrementó significativamente a raíz del desarrollo de variedades de cultivos transgénicos de soja, maíz y algodón. En Argentina también está permitido su uso en yerba mate, vid, trigo, girasol, hortalizas, pasturas, cítricos y frutales de pepita (manzana, pera, membrillo). Ahora la marca cambió y se diversificó en otros productos derivados que siguen el mismo propósito: eliminar las hojas; es un exfoliante que se absorbe por las hojas y no por las raíces.

En 2014, según datos de la misma industria, en el territorio argentino se utilizaron alrededor de 200 millones de litros de glifosato. El agroquímico se detecta en el aire durante la pulverización de los cultivos en los que es utilizado, así como también, en el agua y en los alimentos. En consecuencia, las personas que trabajan o viven en zonas aledañas y quienes consumen alimentos que fueron rociados, están expuestas a sus efectos. De esta manera, la máxima autoridad de salud a nivel global confirma las denuncias silenciadas de los pueblos fumigados y de científicos independientes.

De acuerdo con los parámetros de la OMS, el glifosato fue categorizado dentro del grupo 2A, la segunda categoría en peligrosidad de las cinco que clasifica el organismo.

La Cámara de Representantes de la Provincia de Misiones sancionó, en octubre del 2018, la LEY XVI – N° 124, que en su artículo 1 dice: Prohíbase el uso del glifosato, sus componentes y afines, en los ejidos urbanos del territorio provincial. Esta norma rige a partir del 1° de abril del 2020 y establece una serie de acciones, como la elaboración de un mapa donde se fijarían las zonas de prohibición y de amortiguación de efectos, acompañado todo de una campaña de educación, siendo  el Ministerio de Ecología la autoridad de aplicación. 

Se vende Glifosato sin control en la ciudad de Oberá; se aplica en cualquier lado y desde el Municipio se utiliza este veneno sin protección alguna, poniendo en riesgo la vida de los empleados y contratados y de sus futuros hijos, ya que, según las investigaciones, las consecuencias pueden transmitirse de generación en generación.

Desde la CTAA queremos alertar por esta situación y lograr la sensibilización para que paren de fumigarnos. Si desde la OMS se advierte sobre el uso, si la Legislatura provincial lo prohíbe, si los investigadores alertan de las tremendas consecuencias que trae, el Municipio no debería usarlos, o deberíamos replantearnos para qué se hacen estas leyes que en realidad no se cumplen.

Anexo fotográfico: aquí pueden verse las marcas dejadas por el uso de algún producto en plazas, plazoletas de nuestra ciudady la aplicación del mismo por el personal municipal antes del asfaltado sin ninguna protección y el glifosato fraccionado en los comercios donde puede comprarse.