Nación espera que baje el precio de la carne

En poco más de 60 días, el Gobierno pondrá fin a la comercialización de carne vacuna y porcina a través de la media res. De cada frigorífico, deberán salir trozos de carne de no más de 32 kilos, los cuales llegarán a las carnicerías de manera selectiva según lo que cada punto de expendio requiera.

Este cambio en el esquema comercial debería beneficiar a los trabajadores del sector de la carne -que dejarán de cargar cerca de 100 kilos de carne en sus hombros- y al mismo tiempo a los consumidores, porque si se gana en eficiencia deberían bajar los precios en los mostradores.

En septiembre de 2021, con Julián Domínguez en el Ministerio de Agricultura, el Gobierno definió al trigo, el maíz y la carne como “bienes culturales”. La carne se incluyó dentro de esa lista porque no sólo aparece en nuestro acerbo cultural sino porque además tiene una participación histórica en la dieta de quienes habitan este suelo. Por consiguiente, cada vez que la carne, específicamente la de origen vacuno, tiene un movimiento de precio eso se convierte en una señal de alerta.

Más allá de que la medida que pone fin a la media res tiene adeptos y detractores, desde el oficialismo explicaron la resolución apunta a lograr una baja de los precios, porque haría más eficiente la distribución de determinados cortes en función de las zonas en las que se consumen.

Miguel Schiariti, titular de la Cámara de Industria y Comercio de la Carne (CICCRA), explicó a Ámbito que “uno de los objetivos es proteger al trabajador, pero al mismo tiempo mejorar la distribución por cortes, donde los de mayor valor van a las zonas de alto poder adquisitivo y viceversa, por lo tanto los cortes de menor valor podrían bajar de precio. El carnicero no se vería obligado a “regalar” el lomo en un barrio humilde y podría cobrar lo que realmente valen esos cortes en las zonas que sí lo pueden pagar”.

A partir de ahora, ya no será necesario que un carnicero haga la famosa “integración” de la media res para poder vender a precios competitivos según su zona todos los cortes cárnicos. Si bien existe un pedido de casi toda la industria frigorífica para que se pueda mantener la media res si se utiliza un sistema mecánico para bajar pieza en las bocas de expendio, se podría decir que la idea del Gobierno es que de cada frigorífico salgan trozos de carne de no mas de 32 kilos.

Uno de los eslabones más afectados por este cambio en la comercialización es el sector de los matarifes y abastecedores, que son en definitiva quienes distribuyen la carne que llega a nuestros hogares.

Desde CAMYA, la entidad que los agrupa, señalaron a Ámbito que para garantizar la viabilidad de la propuesta será necesario contar con plantas preparadas para el cuarteo, adecuar el transporte con el consecuente incremento de costos que eso requiere y solucionar diversos vacíos reglamentarios vinculados a los controles que podrían derivar en una competencia desigual.

Más allá de las críticas, el nuevo esquema comenzará a regir a partir del mes de noviembre, momento en que por una cuestión estacional, la carne suele aumentar de precio producto de una menor oferta disponible de hacienda.

La medida, que según el Gobierno y algunas cámaras privadas del sector debería impulsar los precios a la baja gracias a una mejor redistribución de los cortes, podría quedar opacada por dos motivos: uno de ellos sería la estacionalidad y el otro la recuperación de precio que sin dudas tendrá la hacienda en los mercados concentradores puesto que en los últimos meses la carne mostró indicadores negativos en un contexto de inflación del 7,4% como ocurrió en el mes de julio.

Según el Rosgan (Mercado Ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario), “en lo que va del año el precio de la hacienda en pie -medido a través del índice de Novillos del Mercado de Liniers (INML), aumentó apenas 21% en tanto que el precio de la carne vacuna tuvo un incremento inferior al 34%, contra una inflación acumulada de más del 46%, durante los primeros siete meses del año”.

En el análisis que realiza la entidad, se explica que “los precios de la carne vacuna tuvieron alzas leves, del (+1%), en julio de 2022, con respecto a junio, en los puntos de venta que atienden en barrios de nivel socioeconómico alto, no tuvo variaciones en los de nivel socioeconómico medio y cayó levemente (-0,6%) en los de nivel socioeconómico bajo.

FUENTE: ÁMBITO.