UNA ESTUPENDA INCOMODIDAD

Carlos Rovira no se enfrenta solo al hastío de los electores obereños por veinte años de fracaso de los suyos en el gobierno comunal. También está ante un escenario inédito en su feudo: hay contrapesos. El republicanismo local tuvo tres buenas noticias: Eduardo Serra fue electo titular del comité radical. Mara Frontini es concejala del PRO. Y ahora sí hay Defensoría del Pueblo. Sumados al (poco) periodismo que perdura, por primera vez el poder renovador está incómodo, debe dar explicaciones y hasta revisar lo que hace. Es algo novedoso. Es algo necesario. Y es algo estupendo.

Tras doce años de poder omnímodo de Ewaldo Rindfleisch (que hizo lo que quiso sin obstáculos) y seis del descansado paso de una gestión y media de Carlos Fernández (al que nadie molestó pero que llenó su gestión de errores no forzados), Pablo Hassan (h) experimenta lo contrario: tiene un menguado poder. Arrancó con la pesada carga política que le dejó la jugada de su mentor: como el doctor no renunció, es un alcalde “interino”. Y tiene otra que puede tanto ayudarlo como perjudicarlo: Posadas intervino Oberá con la sagrada misión de no tener que cedérsela a Juntos por el Cambio en 2023, de modo tal que es un delegado que hace cuando Posadas ordena hacer y deshace cuando Posadas ordena deshacer.

Y hay una tercera carga, inédita carga, que Pablo Hassan (h) debe sobrellevar: tiene oposición.

El exrenovador y titular del Deliberante Eduardo Serra fue electo presidente del comité radical. A las dos horas de haber asumido Serra ya se había expresado más que su antecesor “Nene” Vega, quién sufrió la faringitis más aguda del siglo XXI. La médica Mara Frontini resultó una concejala laboriosa y díscola como el parlamento comunal no conocía desde los tiempos de Norma Prevosti, hace tres lustros. Y en la Defensoría del Pueblo el trío Bernhardt-Barella-Boher dejó las charlas de café con ricas masitas que ofrecía la oficialista Nittmann para hacer esas preguntas que los jóvenes funcionarios de “la muni” detestan responder.

Por supuesto que urgen las expresiones y el trabajo mancomunado de “Juntos por el Cambio” (“Cuando se recibe un nombre se recibe un destino”, decía Marechal). La sucesión de acciones y declaraciones individuales, en detrimento de las tripartitas (radicales, PRO y Activar), implica el desaprovechamiento de un potencial que la oposición no puede darse el lujo de soslayar.

Las redes sociales han dejado caduco al aparato de propaganda local, que ya no puede desinflar las noticias que el poder renovador quisiera esconder.

Invierno de 2022. El feudo se ve sacudido por la interna Posadas-Oberá. Por la credibilidad de la que goza el periodismo que quedó. Y por tres espacios en los que se movió lo que estaba tieso.

“Aquél que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los cómos», decía Nietzsche.

Eso siempre es un problema para el poder.

Lidiar con gente que tiene un porqué.



Por Walter Anestiades