100% en un año: La ropa en Argentina sigue siendo más cara que en EE.UU y Europa

(Foto ilustrativa) Un 75% del precio que abona el consumidor final por una remera se utiliza para pagar impuestos, servicios financieros y alquileres.

 

Por la inflación en el país –la de julio fue de 7,4% la más alta en 20 años– no hay mucha noción de cuánto valen las cosas. Mucho menos, la ropa. Lo que está bien claro es que nunca fue tan caro vestirse en Argentina.

Lo que parece que cuesta una campera es lo que se paga hoy por un jean. Lo mismo pasa entre remeras y buzos. ​El aumento llegó casi al 100% en lo que va del año.

Y hay otra certeza que se convierte en pregunta: ¿Por qué la ropa sigue costando más de lo que sale llenar la valija en Estados Unidos o Europa? Desde el doble. En zapatillas y zapatos, aún más.

La brecha mayor se da con las marcas de rango medio y premium made in Argentina. «Incluso a precio de dólar blue», dicen los compradores que más viajan.

 

Primeras marcas, jugadores del rubro, expertos en consumo y consultoras explican a Clarín por qué los precios no paran de subir y, aún así, crece la venta de ropa.

Un (dato) básico: por el tipo de cambio (cada vez más) desfavorable y los impuestos por ser turista, comprar afuera ya no es tan barato como en la época en la que se «cruzaba» a Chile o se hacía escala en Miami «sólo para hacer shopping».

Las compras con tarjeta en el exterior pasaron a tener un recargo total del 75% (el 30% del Impuesto País más el 45% a cuenta de Ganancias). Según la cotización del viernes, el valor de referencia para el Dólar Turista o Dólar Tarjeta era de $ 245.

Otro (dato) infaltable (como ese vestido negro o una camisa blanca): comprar ropa afuera sigue siendo negocio. Pero hay excepciones.

Ropa cara

Todo rubro en la Argentina viste de inflación. Y la indumentaria marcó tendencia: mostró el primer triple dígito inflacionario. Y eso que la industria está protegida por el Gobierno, que limita la importación.

Según el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que este jueves dio a conocer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el ítem «prendas de vestir y calzado» escaló al 8,5% y acumula una suba del 56,5% en el año. Un crecimiento del 96,7% en doce meses, que llegó al 100,5% en el Gran Buenos Aires y se compensó con menores aumentos en el interior del país.

¿Cuánto más cara es la ropa acá? Un jean de marca internacional (el clásico 501), para hombre o mujer, está $ 16.900 en Argentina ($ 15.200 en la tienda online) y 61,98 dólares en Estados Unidos ($ 15.062).

Parecería poca la diferencia, esos $ 1.838 menos, si se compra por la página web acá. Pero la clave es que, por ejemplo, a todos los modelos de mujer que están de moda hoy, como los de piernas anchas (wide leg) o con cortes en las rodillas, la marca los ofrece allá de a 2 por 99 dólares ($ 24.255 por ambos) y acá está $ 17.900 cada jean.

Una marca argentina de rango medio vende uno solo de esos a $ 24.900. El corte chupín más barato y para ambos géneros, en otra etiqueta nacional del mismo segmento está $ 22.300.

Y hay firmas nacionales del mismo nivel de «lujo accesible» que se animan a tener los de estilo boyfriend a $ 68.000, $ 82.000 y hasta $ 102.000 (por uno lleno de tachas). Una marca premium tiene sus jeans básicos de la temporada anterior a $ 22.800. 




Un informe de la Fundación Pro Tejer del año 2017 explica cómo se compone el precio de la ropa que se comercializa dentro de un shopping.

El informe desmonta la idea de que son los empresarios industriales los culpables del precio de la ropa y destaca que la industria sólo representa un 8,5% del precio final de la indumentaria.

Existen, entonces, otros factores que agregan valor a la cadena de composición del precio que representan en conjunto un porcentaje superior al que remunera a toda la actividad industrial.

En efecto, un 75% del precio que abona el consumidor final por una remera en un shopping se utiliza para pagar impuestos, servicios financieros y alquileres, según el informe.