Las pymes serán las más afectadas por las restricciones a la importación

Por el aumento de los precios internacionales, podrían superar el límite del 15% sobre las compras de 2021 establecido para acceder a los dólares del Banco Central, y se verían impedidas de adquirir insumos necesarios para la producción.
Las medidas anunciadas este lunes por el Banco Central (BCRA) para intentar frenar la sangría de dólares vía importaciones generaron confusión en el sector productivo. Si bien analistas internacionales consultados advirtieron que las más afectadas serán las pymes, algunos referentes del sector destacaron también los beneficios de la medida.
El contrapunto se basa en el análisis sobre el alcance. De acuerdo con el anuncio del BCRA, podrán acceder a las divisas para importar las pymes cuyas compras en el exterior no superen en más del 15% las realizadas en 2021.
Según los analistas, por la suba de los precios internacionales, producto de la guerra en Ucrania -que disparó la inflación mundial-, ese margen del 15% resultará insuficiente para que las pequeñas y medianas empresas puedan seguir adquiriendo insumos indispensables para la producción y podría haber desabastecimiento.
Sin embargo, desde algunas cámaras pymes proyectan que ese margen es suficiente e interpretan que se trata de medidas proteccionistas para la industria local.
Inflación en dólares y mayor actividad, el cuello de botella para las pymes
Para Marcelo Elizondo, presidente de la Cámara de Comercio Internacional (ICC), por las medidas anunciadas por el BCRA “los más afectados van a ser las pymes, que son las que tienen menos facilidad de financiamiento”.
De acuerdo con su análisis, mientras que las multinacionales pueden acceder al financiamiento de sus casas matrices; las empresas con plantas de producción en otros países lo pueden hacer a través de sus subsidiarias y alguna puede pedirlo a su proveedor, “la más desprotegida es la pyme nacional, que es meramente compradora de productos, que no forma parte de una asociación, de una alianza, de una cadena de valor sistémica”.
Según dijo, a la pyme nacional que busque financiamiento en el exterior “no se lo van a dar, porque la Argentina es un país que tiene 2400 puntos de riesgo país y en el que el año pasado el Banco Central prohibió a las empresas que tenían vencimientos de sus créditos devolver sus deudas y obligó a reperfilar deudas y negociar vencimientos”.
Entre las medidas anunciadas, el Banco Central indicó que las pymes que importan menos de US$1 millón o que no superen en más de un 15% las compras de 2021 podrán seguir accediendo a los dólares, pero para Elizondo “ese límite supone importar menos que el año pasado”.
Si se quieren mantener los niveles de importación iguales a los del año pasado, las pymes van a necesitar financiamiento.
“Si se quieren mantener los niveles de importación iguales a los del año pasado, las pymes se pasan y van a necesitar financiamiento, por eso la pyme que no tiene respaldo afuera es la más afectada. No importa el rubro, el tema es la envergadura de la empresa”, explicó.
José Luis Ammaturo, presidente de la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica (CAMIMA), agregó que a esta situación se suma que “en 2021 la economía argentina recién estaba empezando a moverse después de la pandemia”, por lo que “más actividad y mayor inflación en dólares hacen que ese tope del 15% sea exiguo”.
“Toda restricción a las importaciones generan problemas en las cadenas y en conseguir insumos y componentes, porque toda industria necesita elementos importados”, agregó el dirigente empresario.
Para un sector pyme, las medidas del Banco Central protegen la industria nacional
Lejos del problema por la falta de dólares y la caída de las reservas del Banco Central, cámaras empresarias que suelen reclamar el cuidado del mercado interno coincidieron en que las medidas beneficiarán al sector.
Más actividad y mayor inflación en dólares hacen que ese tope del 15% sea exiguo.
Un dirigente en celebrar las medidas fue Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA) que consideró que con estas medidas “las pymes se van a ver beneficiadas”. “Se le quita el cepo a una cantidad de pymes que estaban con problemas de acceder a materias primas y eso les permite producir y abastecer el mercado interno”, dijo.
En la misma línea se expresó la Confederación General Empresaria (CGERA), que consideró que “no afectan a las pymes” y que “garantizan la producción”.
Para Elizondo, se trata de una “visión más proteccionista”, que “busca que se reduzcan las importaciones que compitan con la producción de sus asociados”, pero que “va a generar una mayor dificultad de pymes para acceder a importaciones”.
“Es una mayor dificultad para todos, porque hasta las grandes van a tener que pagar costo financiero que antes no tenían que pagar. Las pymes importadoras claramente van a tener un problema, probablemente no lo será para las que no lo son. Pero las importadoras, que necesitan insumos, necesitan financiarse”, agregó.
Para Gustavo Bren, analista político y económico internacional, también se trata de “una complicación para el mercado”, porque se está “limitando el crecimiento de las empresas porque hubo una inflación mundial que hizo que los insumos estén más caros”.
El costo de la incertidumbre
Elizondo explicó que además de los costos financieros “hay un costo de incertidumbre” porque dentro de 180 días “nadie garantiza que el dólar va a valer lo mismo que ahora (que de hecho no lo va a hacer) y el costo de riesgo cambiario se puede incorporar al producto”.
“Es una afección a la capacidad de la empresa a importar, algunos más y otros menos, pero afecta al conjunto”, precisó.
En un par de semanas se verá que los dólares siguen saliendo y no van a encontrar por dónde
Además, consideró que “hay un componente de incertidumbre muy grande y una sensación de estrés cambiario”, porque el que puede stockea importaciones y presiona sobre el mercado paralelo del dólar al que van a acudir muchas empresas para conseguir divisas para importar, a la vez que “se postergan decisiones de inversión”.
“Hay un enrarecimiento generalizado que produce costos”, expresó. Sobre ese análisis coincidió Bren, quien también anticipó que “en un par de semanas se verá que los dólares siguen saliendo y no van a encontrar por dónde”.
“No se puede frenar la inflación fundiendo empresas. En las crisis hubo ganadores y perdedores, pero históricamente el sector productivo siempre perdió en la Argentina”, agregó.
Al respecto, Ammaturo opinó que “estos ruidos no son buenos para nadie” porque “toda restricción de importaciones afecta a la industria”.