SEGUNDAS INTENCIONES

“Con el número dos nace la pena”, escribió Leopoldo Marechal en su poema “Del amor navegante”. Si en noviembre la renovación vuelve a ser derrotada como en las PASO, la obereña Florencia Klipauka será la segunda diputada nacional electa por Juntos por el Cambio con Martín Arjol. Rovira apuesta todo a lograr que Claudia Gauto acompañe a Carlos Fernández, para que el alcalde obereño no se vaya solito a Buenos Aires.
La paliza electoral que el Frente Renovador se comió en septiembre se explica a partir del voto urbanita. En Posadas (donde Juntos por el Cambio dobló en votos a la renovación). En Oberá (donde el intendente Fernández sufrió dos inéditas derrotas consecutivas). En Eldorado, Iguazú, San Vicente, Apóstoles, Garupá, Aristóbulo del Valle y en otra docena de municipios, los más poblados de la provincia. Lugares donde la clase media castigó con el voto al “kirchnerismo a la misionera” que gobierna desde hace dos décadas. Mucho tiempo como para persuadir que las culpas son exógenas.
Excepto una reversión del resultado que más que mucha sorpresa causaría muchas sospechas, el primer candidato de Juntos por el Cambio-el radical Martín Arjol-y el primero de la renovación-Carlos Fernández-tienen garantizada su proclamación como diputados nacionales en diciembre. Por eso la pelea se dará en el segundo lugar de ambas listas, a ver quién se queda con la tercera banca.
Florencia Klipauka, joven abogada obereña, acertó un pleno: tras la derrota de Pedro Puerta en la interna ante Arjol, la ley de paridad de género la impulsó a un segundo lugar en la lista y ahora es la favorita para ganar la diputación nacional.
Claudia Gauto, experimentada abogada posadeña, lleva veinte años ocupando cargos públicos de la mano de Rovira. Puestos en los que sus acciones más destacadas han sido creaciones de la propaganda oficial. El dedo de Rovira la nominó cuando parecía que postulación equivaldría a consagración. Pero resultó que la renovación quedó casi cincuenta mil votos debajo de la oposición.
Más allá de imposturas (todo candidato debe decir que tiene chances), no es imposible pero es improbable que la burguesía misionera modifique su voto a favor de un gobierno autoproclamado “misionerista” que intenta esconder la ruina provincial en el desastre nacional. Cada elector sabrá si tiene dignidad o si tiene precio.
“Con el número dos nace la pena”, decía Marechal.
Dicen por ahí que “Carlitos” Fernández extrañará Oberá.
Pero que Claudia Gauto seguirá disfrutando de Posadas.

Por Walter Anestiades