“El Peronismo, el Kirchnerismo y la Renovación son totalitarismos incumplidos, fracasados y débiles”

Se acercan las elecciones de medio término y es difícil verlo hoy, aún cuando no nos recuperamos de haber perdido en el 2019, pero estos antidemocráticos fascistas y corruptos no han triunfado, ni mucho menos.
Como su génesis, el peronismo, el Kirchnerismo como la Renovación, son totalitarismos incumplidos, fracasados y débiles.
No han logrado establecer una verdadera dictadura aunque hicieron un daño enorme al País, perdieron todas las batallas fundamentales.
NO LOGRARON dejar al inoperante Scioli custodiado por el zurdo vendido de Zanini en el 2015.
NO LOGRARON a Cristina eterna.
NO LOGRARON poner de rodillas al campo ni en el 2008 ni ahora en 2021.
NO LOGRARON rendir a la ciudad de Bs As, ni aún utilizando la pandemia.
NO LOGRARON sacar al procurador general de la Nación.
NO LOGRARON buenos logros en vacunación, fue hasta ahora uno de los peores países del globo
NO LOGRARON manejar el tema sanitario de pandemia sin meter la ideología y la corrupción.
NO LOGRARON bajar la pobreza, la aumentaron.
NO LOGRARON bajar el desempleo ni aún con la doble indemnización.
NO LOGRARON quedarse con Telecom.
NO LOGRARON el “vamos por todo.
NO LOGRARON quedarse con propiedades privadas, ni aún ayudados por jueces adeptos.
NO LOGRARON llenar las heladeras.
NO LOGRARON salir de la mediocridad.
Hasta ahora celebran derrotas en forma épica.
Y saben porque, porque un 41% de los argentinos que queremos vivir en LIBERTAD y bajo la CONSTITUCION le dijimos “Uds. NO” en el 2019, porque sabíamos que no volvían mejores, sino mucho peores y el tiempo nos mostró que teníamos razón.
Esto inexorablemente nos convoca a la oposición a lograr aumentar dicho % y a dar pelea contra la impunidad, la corrupción, la reforma de la constitución, la violación de leyes, el atropello a la justicia, los abusos de poder, la destrucción de la clase media, la destrucción de los medios de producción, etc.
El 41% del 2019, mostró un principio de cambio que debemos contra viento y marea consolidar y aumentar, pensando y teniendo en claro que en una generación no seremos Suecia, pero si encaminarnos en una huella de crecimiento y respeto a las instituciones, las cuales perdimos, salvo en cortos períodos desde hace 75 años.
Sin dudar que parece y es un desafío enorme hoy para la oposición, pero si no lo intentamos y no lo logramos, es el fin de la Argentina que conocemos, pero no para llegar a una mejor, sino para terminar en el abismo.
Aquellos que creen que no yendo a votar, le mandan un mensaje de no apoyo al gobierno, o a los políticos, porque dicen, tal cual repiten los que no piensan “son todos iguales”, les digo que es todo lo contrario, lo único que hacen es ayudar a la consolidación de la corrupción, hipocresía y pérdida de la democracia.
Por favor, no caigamos en el facilismo, todo depende de nosotros.

Por Eduardo Serra, ex concejal de Oberá