Arribó el undécimo vuelo desde Moscú: cada uno costó un promedio de 300 mil dólares

Minutos después de las 13 y luego de un retraso de casi 48 horas, llegó a Ezeiza el AR1069 con casi 500.000 dosis de vacunas Sputnik V.
Luego de una demora de casi 2 días, minutos después de las 13 arribó al aeropuerto de Ezeiza el undécimo cargamento de vacunas Sputnik V desde Moscú. El retraso, según explicaron desde Aerolíneas Argentinas, se debió a un problema en la llegada de la carga de las casi 500 mil dosis del desarrollo del Instituto Gamaleya.

 

Es el quinto vuelo en los últimos 19 días a un costo promedio de 300 mil dólares cada uno, donde lo máximo que se pudieron cargar fueron medio millón de dosis en dos de ellos. ¿Por qué ocurre esto? ¿No pueden traerse mayor cantidad y con menos traslados? ¿Cómo es la logística que se emplea? ¿Es la adecuada? ¿Se está gastando más de lo previsto?

El contrato que el gobierno argentino firmó el 9 de diciembre de 2020 con el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) fue por la provisión de 20 millones de dosis de la Sputnik V fabricada por el Centro Nacional Gamaleya de Epidemiología y Microbiología, a un costo de 9,90 dólares por cada dosis, para aplicarlas en 10 millones de personas. Aunque existen varias cláusulas de confidencialidad sobre los términos del acuerdo, está claro que Argentina debió hacerse cargo del retiro de las dosis en Moscú. Y allí es dónde aparece en escena la aerolínea de bandera.

La alta demanda de aeronaves cargueras disparó los costos a nivel mundial. Cuando se buscaron precios para concretar el primer cargamento que se terminó cristalizando entre el 23 y el 24 de diciembre pasado, según fuentes de la Casa Rosada, la de Aerolíneas Argentinas resultó la mejor oferta, porque además del precio final ofreció facilidades que otras empresas no podían garantizar como el tiempo de espera si había demoras en las entregas y que no hubiera penalidades. Otros factores a favor: tener una flota de aviones a la cual recurrir en cualquier momento y los pagos en pesos entre el ministerio de Salud y la empresa aérea.

“Se divulgaron cifras que no estaban actualizadas”, dicen fuentes de Aerolíneas Argentinas ante las sospechas que circularon sobre supuestos sobreprecios. De acuerdo a informes del Banco Mundial, el costo por kilo de cada cargamento oscilaría entre 1,50 y 4,50 dólares. Pero ante la gran demanda y el apuro de los que adquirieron vacunas y necesitaban trasladarlas las empresas empezaron a cotizar el servicio a un promedio de 7,50 dólares por kilo.

Porqué se hicieron tantos viajes

En los primeros dos vuelos, el del 24 de diciembre y el del 16 de enero, se trajeron 300.000 dosis en cada uno. En el tercero, el 28 de enero, 240.000, aunque 20.000 le pertenecían a Bolivia. El 12 de febrero se trajeron otras 400.000. Los dos viajes más productivos por la cantidad de vacunas que se pudo cargar fueron los del 28 de febrero (517.500) y el del 1 de marzo (732.500).

Tras una espera prolongada porque la producción del laboratorio ruso sufrió considerables retrasos, el 19 de marzo arribó otro envío de 330.000 dosis, el 22 de marzo se pudo obtener otras 500.000; el 26, 370.000, el 30, 300.000 y ahora, este domingo, traerán 500.000.

Los Airbus A330 llenan la bodega pero también pueden utilizar el interior de los aviones. Hay dos unidades a las que se les retiraron todos los asientos para aumentar la capacidad. Para trasladar las Sputnik V es necesario el uso de bolsas de gel o hielo seco porque necesitan una temperatura constante de entre -18 y -20 grados centígrados. Se envasan en Thermo Containers que van sobre pallets de madera de 3,17 metros por 2,43 metros.

Desde Rusia el fabricante autoriza este modo de almacenaje en los aviones. El traslado de las Sinopharm chinas, ejemplifican, es muy diferente. Hubo dos vuelos a Beijing en los que la carga llegó a un millón de dosis, pero estas vacunas pueden ser transportadas con “envirotainers, unas heladeritas pequeñas que autoregulan el frío para conservarlas entre 2° y 8°”. Así ocupan menos espacios en las bodegas, los únicos sectores en los que se las deposita.

Por las Sputnik V, si son 300.000 dosis o 500.000 las que se van a buscar en cada ocasión, depende de la disponibilidad del laboratorio Gamaleya. “Desde Moscú llaman y nos avisan que hay dosis disponibles. Tenemos que ir a buscarlas lo más pronto posible porque de lo contrario se las entregan a otro cliente que esté interesado”, cuenta una fuente de Aerolíneas al tanto de los operativos. La ventaja que AA otorga al Ministerio de Salud de la Nación es que si hay una demora en el aeropuerto (tras un viaje que insume entre 36 y 40 horas entre la ida y la vuelta), no se cobra penalidad ni multa.

Ocurrió una situación así en el undécimo vuelo. Estuvo en el aeropuerto Sheremetievo de Moscú, desde el miércoles 31 de marzo a la tarde. La vuelta estaba prevista para el día siguiente pero recibieron la información de que podrían cargar otras 200 mil dosis del componente 1. Y por eso el AR1068 recién decolará en Ezeiza este domingo a las 14, con un total de 500.000 dosis.

Fuente: infobae