El Gobierno ahorró $34.000 millones con el congelamiento de la movilidad jubilatoria

ECONOMÍA. El cálculo del IARAF, que no incluye los bonos, muestra que en con el primer ajuste discrecional, el gobierno ahorró solo en las jubilaciones mayores a $16.200, y con el segundo aumento, en todas.
Por el congelamiento de la movilidad jubilatoria, el Estado se ahorra $34.000 millones

El Gobierno nacional logró un ahorro de unos $34.000 millones entre enero y agosto gracias a la sustitución del ajuste de las jubilaciones y pensiones bajo la Ley de Movilidad por los ajustes discrecionales, estimó este miércoles el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).

Cabe aclarar que este cálculo no contempla los aumentos mediante bonos de $5000 en diciembre y enero y de $3000 en marzo y abril, porque su otorgamiento no incide en el impacto del congelamiento de la movilidad, aunque sí explica los efectos redistributivos de la política de ingresos de Alberto Fernández.

De acuerdo a la normativa vigente entre 2018 y 2019, para el aumento de marzo debería haber sido del 11,56% y el de este junio de 10,89%, lo que representa una suba acumulada del 23,71%. En cambio, las subas fueron del 2,3% más una suma fija de $1.500 en marzo y del 6,12% en junio.

Desde el punto de vista fiscal, el Gobierno reduce el gasto en prestaciones sociales, pero también genera una pérdida relativa de poder de compra para los jubilados y pensionados bajo lo que correspondía por Ley. Para el Fisco, el ahorro total neto de bonos entre enero y agosto, sería de $34.000 millones.

«Con esta medida, desde el punto de vista fiscal, el Gobierno reduce el gasto en prestaciones sociales, pero también genera una pérdida relativa de poder de compra para los jubilados y pensionados bajo lo que correspondía por Ley. Para el Fisco, el ahorro total neto de bonos (dos de $5000 en diciembre y enero, y dos de $3000 en marzo y abril) entre enero y agosto, sería de $34.000 millones (0,11% del PIB). A ese monto se le debe restar los posibles bonos discrecionales a jubilados que se otorguen desde el 18 de mayo hasta el cobro del próximo haber actualizado, que sería en septiembre 2020», se lee en el informe.

La cifra coincide con el cálculo del diputado Mario Negri, quien pidió que «vuelva a regir la Ley».

En el caso del aumento de marzo, cuando se compara el aumento efectivo con el aumento que hubiera correspondido por la Ley, el IARAF aseguró no hubo diferencia para aquellos que percibieron $16.200. Para los que recibieron haberes por debajo de ese monto, el cambio los favoreció, pero a todos los que cobraron más que ese monto (más del 80% de los jubilados) los perjudicó.

«Por el cambio de fórmula, la jubilación mínima (de $14.068) se benefició con una suba de $197 con respecto al aumento que hubiese tenido si se aplicaba el 11,56%. Pero los haberes máximos ($103.064), por ejemplo, se vieron perjudicados con una baja de $8.044», ejemplificó el reporte.

En tanto que para junio, «el porcentaje de actualización es menor para todos los jubilados sin importar el monto percibido de haberes».

Cuando se suman los montos adicionales mediante los bonos de $5000 de diciembre y enero y de $3000 en marzo y abril, es decir, cuando se tienen en cuenta los $16.000 adicionales, el resultado distributivo cambia. Para la mitad de los jubilados que menos cobra, el haber percibido es más alto que el que hubiera cobrado bajo la Ley de Movilidad, pero sin los bonos. En promedio, para esta mitad de los jubilados la mejora fue de $1.246 por mes.

En cambio, para la mitad que percibe las jubilaciones más altas, la jubilación que terminaron cobrando fue menor a la que habrían cobrado si se hubiera respetado la Ley.

«El incremento de los haberes acumulados en el período es explicado por estos bonos discrecionales, ya que las actualizaciones del sistema por decretos son menores a las actualizaciones bajo ley de movilidad. Los cinco deciles superiores, al no haber percibido bonos, vieron una pérdida bajo el nuevo esquema de actualización de haberes».

Como los montos asignados mediante bonos representan el grueso del aumento, el haber de base para las próximas actualizaciones quedan sustancialmente por debajo de lo que habrían resultado bajo la Ley de Movilidad.

El IARAF estimó que con el ahorro conseguido por el congelamiento de la movilidad jubilatoria, el Gobierno podría otorgar cuatro bonos mensuales de $3.000 a cada uno de los 2,8 millones de jubilados que cobre la mínima o menos.

«El resultado final de estos aumentos por decreto lleva a disminuir la base de actualización de las jubilaciones y pensiones. La jubilación mínima bajo movilidad sería en junio de $17.405 y bajo las actualizaciones por decreto será de $16.864. Los ingresos de los jubilados pasan a depender del componente discrecional (los bonos mensuales) que el Gobierno decide o no otorgar. El Gobierno también decide a qué grupo otorgarlos y no».

En ese sentido, el IARAF estimó que, si los bonos se siguen otorgando para los que cobren la jubilación mínima, el ahorro conseguido por el congelamiento de la movilidad jubilatoria, al Gobierno le «permite otorgar cuatro bonos mensuales (mayo, junio, julio y agosto) de $3.000 a cada jubilado que cobre la mínima o menos (2,8 millones de jubilados)».