Ribeiro no cumplió el vencimiento de ON por el cierre de sus sucursales y complica su situación

BUENOS AIRES. Riberio, la cadena de venta de electrodomésticos, arrastra graves problemas financieros. Antes del 31 de diciembre debería haber presentado un plan de pagos para no entrar en default con proveedores y bancos acreedores, pero ante el parate económico generado por la pandemia, su situación es cada vez más compleja y en este marco el viernes anunció que no pudo pagar los intereses de sus Obligaciones Negociables emitidas en el mercado local.

En una nota enviada a la CNV la empresa detalló: “Como consecuencia de las medidas de aislamiento y distanciamiento social obligatorio establecidas el pasado 19 de marzo por el Decreto de Necesidad y Urgencia N°297/2020 (el “Decreto”) y normas complementarias como consecuencia de la declaración de pandemia emitida por la OMS con relación al coronavirus Covid-19, se ha producido una sustancial reducción de las ventas y, consecuentemente, de los ingresos de la Compañía. Dichas medidas, además, agravaron la situación creada en días previos, en virtud también del Decreto de Necesidad y Urgencia N° 260/2020, en base al cual, varias jurisdicciones locales dispusieron el cierre de diez de nuestras sucursales, cesando totalmente las ventas obtenidas en ellas. Actualmente la totalidad de las sucursales se encuentran en dicha situación”.

En este marco la compañía explica: “Como consecuencia de lo enunciado no ha podido realizarse el pago de los intereses correspondientes a las obligaciones negociables Clase K Serie 1 y Clase K2 Serie 1. Sin perjuicio de eso, es de señalar que aún no nos es posible estimar el impacto que la presente situación de emergencia puede generar en la situación de caja y los resultados de la empresa, lo que dependerá de su duración y los efectos adicionales que puede tener sobre nuestras operaciones diarias”.

Actualmente, según los registros del BCRA, su deuda bancaria asciende a poco más de $1.028, 5 millones, el 22% está en situación 2 (con seguimiento especial) y el 9% en situación 3 (riesgo medio). Además, a marzo, acumula 321 cheques rechazados por un total de $326,5 millones.

En este contexto, Ribeiro ejecutó en el último año un fuerte recorte en su estructura de operaciones y solicitó a los bancos de acreedores más tiempo para presentarles un plan de pago que incluiría quita de deuda o cesión de capital social y hasta mandato de venta.

Solo durante el año pasado cerró 20 de sus sucursales y presentó ante el Ministerio de Trabajo la apertura de un procedimiento preventivo de crisis para no pagar durante un tiempo los aportes y cargas sociales de sus empleados.

En este marco, Ribeiro dijo que está buscando potenciar sus ventas online, pero esto tampoco es una tarea sencilla, según explicó a la CNV: “Hemos iniciado hace varios días un proceso de intensificación de la venta e-commerce, adoptando los debidos recaudos sanitarios para que la entrega se encuadre en las previsiones de esa norma. La operación plena de esta modalidad padece aún restricciones, por la escasa oferta de los implementos de seguridad e higiene que debe proveerse al personal afectado”. (Ambito)