Coronavirus: Fernández quiere 4 hospitales nuevos y 8 modulares para enfrentar la pandemia

BUENOS AIRES. Pidió “culminar las obras rápidamente” de dos que no fueron terminados en La Matanza, dos del PAMI en el Conurbano y la construcción de ocho hospitales modulares de emergencia que sumarán 560 camas disponibles.
El presidente Alberto Fernández quiere mostrar acción constante ante la pandemia. Más allá de que se quedó este martes en la residencia presidencial de Olivos, por la tarde se subió a un helicóptero con un ministro y fue a sobrevolar las obras inconclusas de dos hospitales con su ministro de Obras Públicas, en Laferrere y Rafael Castillo, ubicados en el partido bonaerense de La Matanza.
En ese recorrido sobre el distrito de La Matanza, Alberto repasó con Gabriel Katopodis el estado de situación de las obras en hospitales. El ministro le comentó que, en 2015, se abandonaron 24 hospitales en construcción en la órbita actual del Ministerio de Obras Públicas y que quedaron funcionando parcialmente algunos, como el Thompson de San Martín. Y que en los otros casos, hubo convenios que se dejaron de cumplir.
Luego de eso, el Presidente tuiteó -por la noche- la construcción de “ocho hospitales modulares de emergencia” para atender la pandemia del coronavirus.
Este miércoles, en un anuncio en Casa Rosada, Katopodis precisó que tres de esos módulos de emergencia estarán ubicados en el interior del país y cinco en el conurbano bonaerense. Con ellos, se sumarán “560 camas de terapia e internación para prevenir y atender la pandemia”.
Repasando: Fernández quiere tener doce hospitales nuevos en el corto plazo, cuatro de ellos inconclusos desde el final de la segunda gestión de Cristina Kirchner y ocho que se montarán de emergencia, sobre la anterior estructura de las UPAs, las unidades de atención primaria que se montaron en la provincia de Buenos Aires durante la gestión de Daniel Osvaldo Scioli.
Los primeros -los que sobrevoló el jefe de Estado- son dos hospitales (René Favaloro y Néstor Kirchner) que fueron inaugurados dos veces por Cristina Kirchner cuando era presidenta pero no estaban terminados y actualmente siguen sin funcionar. Las obras no fueron completadas en su mandato ni en el de Mauricio Macri.
“Las obras quedaron paralizadas hace 4 años, cuando quienes gobernaban pensaban que no hacían falta más hospitales”, comentó el Jefe de Estado en la red social.
Y mostró sus intenciones de terminarlos en el corto plazo: “Nuestra prioridad es fortalecer el sistema público de salud para cuidar a todas y todos los argentinos ante la pandemia de coronavirus”.
De todos modos, la realidad de estos dos hospitales es diferente. El “Néstor Kirchner” se encuentra “totalmente vandalizado” según las autoridades nacionales. En tanto, el “Favaloro” la guardia funciona en un 95%.
Luego, estarán “8 hospitales modulares de emergencia, porque tenemos que aprovechar cada minuto para estar mejor preparados”, afirmó el Presidente. Aunque no indicó su ubicación ni el tiempo que llevaría tenerlos listos, el Presidente remarcó: “Vamos a trabajar sin descanso para culminar las obras rápidamente. Entre todos cuidaremos la salud de los afectados por la pandemia”.
Estos estarían en lugares donde estaban las UPAs, en lugares críticos del conurbano bonaerense: uno de los más importantes, en el Camino Negro, del partido de Lomas de Zamora, en el sur del Gran Buenos Aires.
Los otros dos hospitales que están en el radar del Presidente son los del PAMI: uno en Esteban Echeverría y otro en Ituzaingó, provincia de Buenos Aires, que también quedaron inconclusos desde el último gobierno K.
En la dependencia que hoy conduce Luana Volnovich, señalan a las administraciones de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, como quienes dejaron las obras paradas.
El de Esteban Echeverría está terminado desde el 2015 y el de Ituzaingó, al 75% de la obra; en la parte no finalizada se encuentran los quirófanos, que están llenos de humedad y goteras por falta de mantenimiento.
Desde la obra social de los jubilados prepararán ahora esos dos hospitales con un esquema de camas comunes y camas de terapia focalizando en afecciones respiratorias para pasar la crisis del coronavirus. Y dejarán para, superada esta pandemia, el plan original de hospitales que atiendan todas las patologías para los jubilados y pensionados.
Allí, piensan en acortar los procesos licitatorios habituales -de 5 a 12 meses- y llevarlos a dos semanas, todo eso enmarcado en el decreto de emergencia vigente, intentando imitar planes de obra intensivos al estilo China.
De este modo, Alberto Fernández mostrará hechos concretos en Salud ante la crisis, que se suman a los anuncios económicos ($700.000 millones para el impacto económico), de Acción Social y de Turismo.