OBERÁ. A pocos días de las asambleas de districto (elecciones) en la CELO, la administración actual busca lograr un acuerdo con la empresa estatal de energía, ex EMSA por la fronduosa deuda cuyo monto reclamado ahora rondaría los 410 millones de pesos, dada la eliminación de algunos punitorios y porque se habría tomado la deuda al valor del kilovatios de enero, cuando el dólar tenía precio más bajo.
La actual administración de la lista Blanca, encabezada por Pedro Andersson, ofreció a Energía de Misiones un plan de pagos de 40 millones por mes durante 8 meses que vencerá en mayo de 2020, pero se irían acumulando las facturas mensuales por el consumo corriente de esos meses que terminarán sumando otros 520 millones.
En ese sentido, el ex presidente y actual consejero Carlos Ortt salió a aclarar la situación asegurando a INFOBER que «cuando me fui el 30 de diciembre de 2018, la deuda era de 78 millones de pesos, pero al 30 de julio llegó a 523 millones, o sea que no pagaron ni un centavo la deuda», dijo. Se preguntó entonces, ¿A dónde fue la plata?.
Además, según Ortt, desde julio en adelante tampoco se pagó la deuda, solo las facturas corrientes, haciendo que eso sumen más intereses, lo que lleva el monto a más de 600 millones de rojo.
Analizó, «quizá entregaron 200 millones por la corriente (facturas de este año), pero no finiquitaron el convenio para que no siga sumando intereses, por eso Mecozzi (Mauricio – auditor externo), me culpa que dejé una deuda de convenio», agregó reconociendo que dejó al irse en diciembre, «hay 150 millones de pesos, pero no es culpa mía que no hayan firmado el convenio en enero, iban a ser 78 millones», dijo. Ortt explicó que dejó una deuda expresada en 30 mil megavatios que fue calculada a 1600 pesos por cada unidad y ese valor multiplicado sumaban 78 millones de pesos. Al asumir Andersson, no convalidaron el convenio dejando que sumen intereses además de la actualización del monto de 1600 a 2300 pesos por unidad de megavatio, lo que lleva dicha deuda a 155 millones. Aquel convenio incluía 30 % en trabajos: «pero no había problemas con el tiempo, podían hacerse en tres años esos trabajos».
«Los muchachos me quisieron imponer que la mitad de la deuda le dejé yo», analizó senalando «y yo le dije, Mecozzi, la deuda que yo firmé era de 30 mil kilovatios multiplicados por 1600 pesos, son 78 millones de pesos, pudieron pagar un cheque caución de 48 millones de pesos, le quedaba 30 millones para pagar y eso cerraban ahí en dos o tres millones por mes y hoy estaría saldada la deuda, terminaba el problema, EMSA no presionaba ni que se le pague al contado ni nada, se refirmaba el convenio en cheques fijos y estaba cerrado el problema», aseveró.
Empero, aún tomando los 150 millones a causa de no renovar el convenio, sigue el interrogante de cómo en 6 meses se llegó a una deuda que supera los 500 millones. ¿Sólo fue a causa de intereses?.
Como consejero, Ortt respondió que no tienen acceso a los gastos detallados de la Cooperativa y el balance arroja números generales. No obstante analizó que buena parte pudo haberse ido en obras que «la CELO le regaló a los municipios», detallando trabajos de iluminación en el acceso a Mártires que costó 3,5 millones de pesos; en la plaza de Los Helechos que costó 1,5 millones y hasta mencionó las 35 columnas de alumbrado público colocado recientemente en la ruta 14, entre el Parque de las Naciones y la terminal, trabajo que estimó en 3,5 millones de pesos. «Esa obra no le corresponde a la CELO, le corresponde a la municipalidad o Vialidad Nacional», «¿por qué la CELO tiene que hacerse cargo?, le hace pagar a los socios», fustigó, recordando que durante su administración, le pasó presupuesto a los municipios para esas obras, pero «estos (en referencia a Andersson) fueron y le prometieron la obra, y se la regalaron».
«Son obras que sí me sobra plata en la cooperativa, se puede hacer, pero primero se debe pagar a EMSA, yo no hubiera dejado de pagarle y acumular tanta deuda, pero esta gestión desde que asumió siempre dijo que no le quería pagar», contó y recordó que tanto Andersson como el tesorero Néstor Mattos, estuvieron en contra del convenio inicial por el pago de deuda a EMSA que se firmó durante su administración en 2018.
Ortt insistió que todas las obras alumbrado público deben ser financiadas por las municipalidades. La cooperativa solo se hace cargo del consumo y mantenimiento. De todos modos, reconoció que fueron obras cuyos montos no explican el monumental defasaje de deuda.
Agregó entonces que lo mismo ocurre con la extensión de agua potable, obras «que le corresponden al Estado, eso tiene que ir con presupuesto y factiblidad», aclaró.
Para Ortt, integrante de la nueva lista denominada Multicolor que busca recuperar el mando de la cooperativa en las próximas elecciones del 17 de octubre, la administración de Andersson «está hipotecando la cooperativa», explicando que según los balances, la deuda con EMSA ya está al nivel del capital de la CELO. Esto quiere decir que hoy le podrían entregar literalmente la cooperativa a EMSA en pago de la deuda y no sobraría nada, y de firmarse la nueva oferta que le hizo la CELO a la empresa estatal, para mayo de 2020, el capital accionario de la cooperativa va a ser menor que la deuda, es decir, ni siquiera entregándosela a EMSA, se pagaría el rojo.
A eso se suma que, según Andrés Bouvet, también integrante de la lista opositora, las negociaciones la está haciendo el auditor externo, Mauricio Mecozzi, cuya función es auditar el balance, no negociar deudas, tarea que debe realizar el gerente general, Claudio Pace.
En resumen, la deuda de la CELO supera los 600 millones en la actualidad. A julio, que es el cierre de balance, ya alcanzaba los 523 millones. Con descuentos y tomando a valor del kilovatio de enero, el monto baja a 406 millones. Ese valor, la CELO ofrece pagar en 8 cuotas hasta mayo del año próximo, pero se acumularían las facturas corrientes de esos 8 meses más sus intereses, valor que superaría el monto del capital, es decir, lo que toda la cooperativa vale en la actualidad.
