Lo condenaron a perpetua por estrangular a su ex y tirar el cuerpo a un arroyo en una valija

EL SOBERBIO/OBERÁ. Un hombre fue condenado a presión perpetua por estrangular a su ex pareja y deshacerse del cuerpo arrojándolo dentro de una valija a un arroyo en junio de 2016. El juicio comenzó el miércoles en el Tribunal Penal de Oberá a cargo de los magistrados Amalia Lilia Avendaño, Francisco Aguirre y José Pablo Rivero, y concluyó con la sentencia este viernes a las 12.

Juan Oscar Baungart (29) fue hallado culpable de “homicidio agravado por haberse cometido contra la persona con quien mantenía una relación de pareja” y recibió la pena de prisión perpetua, en un caso que conmovió a todo El Soberbio hace ya tres años atrás.

Baumgart ya había sido denunciado por la víctima por violencia de género y la Justicia le había dictado la exclusión de hogar y prohibición de acercarse a la víctima.

Gran parte de la imputación se basó en la declaración de un remisero de la localidad de El Soberbio. El hombre contó que el ahora condenado, contrató un viaje. El muchacho abordó el vehículo en un supermercado y de allí se dirigió hasta su vivienda, donde supuestamente iba a cargar algunas herramientas de carpintería para trasladarlas a otro sector de la ciudad.

El chofer contó que Baumgart le pidió que ingresara marcha atrás en el patio y abriera el baúl. Y que lo vio cargar una enorme valija atada con alambre y que tenía un peso considerable.

El femicida se bajó con el equipaje en inmediaciones del puente sobre el arroyo El Soberbio y después de abonar el viaje, desapareció por un trillo con la valija.

El 6 de julio, tres semanas después de la desaparición de Angélica Suárez (20), dos pescadores se toparon con la valija y los restos de la chica. Para ese entonces la Policía ya la buscaba porque su novio había realizado una exposición advirtiendo sobre su misteriosa ausencia.

En un primer momento las sospechas recayeron sobre la pareja de Angélica, pero el testimonio del remisero resultó clave para cerrar la imputación sobre Baumgart, quien se había separado de Angélica unos meses antes.

Los médicos forenses establecieron que la víctima -tenía una hija de un año con el acusado- fue estrangulada y arrojada al agua ya sin vida y con una chalina en la boca.

Durante la reconstrucción del hecho Baumgart buscó refutar el testimonio del remisero al asegurar que el vehículo nunca pudo llegar a la vivienda porque había una subida muy pronunciada y con muchas piedras sueltas. Sin embargo, el chofer dijo que el camino fue otro y que llegó hasta la casa que le había indicado el joven.

Durante el juicio, declaró la progenitora del acusado manifestando que el 13 de junio de 2016 (el día que fue vista por vista por última vez Angélica), su hijo le llevó a su nieta para que la cuidara, porque según le comentó, otra vez Angélica había salido y dejó sola a la nena. Fue a buscarla antes de las 19 y se la llevó a su casa. Lo mismo hizo el día siguiente y le recomendó a Baungart que hiciera una exposición porque Angélica no regresaba.

Declaró además que la relación entre su hijo y la joven “era medio rara, porque ella salía siempre y no le avisaba a Oscar (Baungart) adonde iba”.  Dijo también que sabía que Angélica y el profesor de boxeo eran amantes, “porque todos los vecinos lo sabían” e inclusive los dos habían ido a ver la casa en la que iban a vivir.

El Tribunal Penal citó a once testigos para el debate oral.