El diputado provincial libertario Diego Hartfield, difundió otra carta abierta con críticas al gobierno renovador de Carlos Rovira, bajo el título de «MISIONES TODAVÍA NO ELIGIÓ EL CAMINO DE LA LIBERTAD», donde refiere el gasto público.
«Mientras Argentina vivía la fiesta de la emisión monetaria, Misiones la aprovechó muy bien. Primero porque la inflación lleva a la sociedad a querer desprenderse de los pesos, y la materia prima es el último eslabón de esa cadena. Por eso aquel que quería venderla lo hacía a un precio alto, por el riesgo de quedarse con esos pesos.
Además, el mismo proceso de debilidad de la moneda generaba, por el cepo, una moneda sumamente devaluada que beneficiaba a brasileños y paraguayos a llevarse nuestra mercadería a «precios cuidados», ocasionando desabastecimiento en muchos rubros», sostuvo el legislador de Oberá.
Y añade: «Este modelo le daba a Misiones una realidad poco sostenible en el tiempo, que no generó crecimiento ni empleo genuino y que tampoco terminó de resolver las cuestiones sociales que tanto intentaba atacar el asistencialismo.
Mientras tanto, el gobierno de Misiones siguió construyendo un Estado enorme. Hoy tenemos 19 organismos entre ministerios y secretarías de Estado y unas 12 empresas públicas. El Estado misionero se metió en casi todas las áreas que debía cubrir el sector privado, y los misioneros terminaron añorando un trabajo público que en muchos casos requiere contactos y familiares, convirtiéndose en un privilegio que no necesariamente premia el mérito.
En 2023 la gente eligió un cambio de rumbo claro y lo confirmó en octubre de 2025: dejar de vivir de la emisión monetaria, achicar y eficientizar las cuentas públicas para bajar impuestos y devolverle la libertad al sector privado para que el país crezca en serio.
Hayek lo dijo hace ochenta años: cuanto más planifica el Estado, menos planifica el individuo.
Misiones necesita su propia transformación. Una que elimine la burocracia, achique el Estado, libere al sector privado y vuelva a poner el trabajo genuino, la producción y las ideas en el centro. Que trabajar para el Estado deje de ser el sueño y pase a ser una opción entre muchas. Pero ese cambio de rumbo el gobierno de Misiones no solo no lo implementó, sino que se limita a la queja esperando que vuelva el dinero para seguir todo como antes.
La sociedad exigió un cambio. Argentina está en récord de exportaciones y las inversiones están empezando a llegar con fuerza. Misiones se está quedando afuera», finaliza.
