El municipio no cuenta con alcoholímetros, cada uno cuesta $360 mil: “Estamos tratando de conseguirlo a través de la provincia”

OBERÁ. El director de Inspección General. Guillermo Correa, habló de la necesidad de conseguir alcoholímetros para los controles de tránsito, cuyo valor es de 6 mil dólares.

“Estamos tratando de hacerlo a través de la provincia porque la Agencia Nacional de Seguridad Vial da cierta cantidad de alcoholímetros en comodato, en este momento hay defasajes porque estaban de paro y no le estaban llegando a la provincia, por eso se le está dando prioridad a la policía y sobre todo en temas de accidentes”, dijo en declaraciones a Radio Show, señalando que “le estaban dando más a la policía que a los municipios”, por eso hoy la municipalidad no dispone del mismo porque “resulta imposible por el canon, es un valor importante, hablamos de más de 300 mil pesos (360 mil) cada uno”.

No obstante, mencionó que cuentan con uno pero fue enviado a calibrar.

En cuanto al tránsito y el pedido de los remiseros de quitar lomos de burro y sendas elevadas porque deterioran a los vehículos, aún a baja velocidad, el funcionario dijo que “desde la Dirección no estamos a favor de los lomos de burro” y contó que “la otra vez vino un ingeniero en seguridad vial y dijo: si yo entro a una ciudad y veo lomo de burro, entiendo que son burros”.

Correa analizó que si se pone en cada esquina, va a reducirse la cantidad de accidentes “pero no es a lo que aspiramos, queremos que se respeten, que aprendamos todas las normas de tránsito”. Además respondió a la demanda de vecinos de mas lomos de burro: “primero vamos a trabajar a la zona con señalética, carteles y demás, si eso no ayuda será la última opción el lomo de burro”, indicó.

Respecto a las sendas peatonales “3D”, que no sirvieron de nada, el funcionario aseveró que dejaron de hacerlas porque hubieron quejas de automovilistas “que debían frenar de golpe” y eso podía ocasionar accidentes. Esto se debería a que, los conductores que ya conocen la zona no frenan al saber que es una ilusión óptica, pero los que desconocen, si lo hacen bruscamente.

Por otro lado, negó que la municipalidad persigue a los remiseros pero “a ellos si se les controla” dijo, y justificó la multa que se aplicó a la esposa de un remisero que conducía el móvil y estacionó en un lugar no habilitado para remises: “La ordenanza lo establece así, el remis es como un colectivo urbano”, afirmó enfatizando que los remises no pueden utilizarse como autos particulares.