FMI: Crédito “Stand by” de “alto acceso” con disponibilidad de aumentar el monto

ECONOMIA. Finalmente, se conoció que la línea de crédito que negocia la Argentina con el Fondo Monetario Internacional se ubica dentro de la línea “stand-by”, una modalidad que registra varios antecedentes en la historia de la relación entre nuestro país y el organismo, pero que en este caso traerá aparejada una novedad: será de “alto acceso”.

Durante la gestión de Raúl Alfonsín se alcanzó un acuerdo stand by negociado por el ministro Juan Vital Sourrouille y José Luis Machinea como titular del BCRA, con la contraparte del FMI liderada inicialmente por Jacques de Larosiere y continuada por Michel Camdessus, concretado el 23 de febrero de 1987.

Con el Plan Brady de 1989 y la convertibilidad de los noventa, el FMI estrechó los vínculos con los gobiernos locales, que durante algunos períodos cortos habían discontinuado pagos de intereses. El francés Camdessus, séptimo director del organismo entre 1987 y el 2000, quien estuvo aquí en varias oportunidades, era la imagen del FMI para los argentinos, y desde Washington era el responsable de habilitarle recurrentes programas financieros para el Gobierno de Carlos Menem y su ministro Domingo Cavallo. A fines de 1995 se estima que la deuda del Estado ascendía a u$s 87.091 millones y para cuando Cavallo fue reemplazado por Roque Fernández, en julio de 1996, ya era de u$s 90.472 millones.

La crisis en el sudeste asiático, el colapso de la deuda rusa y la extensión de la crisis a Brasil, llevan al recambio de Gobierno, la llegada de Fernando De la Rúa al poder a fines de 1999 y la salida del modelo de convertibilidad, en un marco de gran deuda pública y elevado déficit. Durante a Alianza prácticamente todas las decisiones económicas eran consultadas al Fondo, que nuevamente habilitó millonarios créditos para paliar el desajuste: el blindaje y el megacanje.

El 10 de marzo de 2000, se concretó un acuerdo stand by con José Luis Machinea como ministro de Economía y Pedro Pou al frente del BCRA. En este tramo de la historia bilateral entre la Argentina y el FMI, en el mismo acuerdo, entre el 21 de diciembre de 2000 y el 7 de septiembre de 2001, también intervinieron Cavallo al frente del Ministerio de Economía y con Roque Maccarone en función de titular del BCRA, siempre con Horst Köhler como intelocutor al frente del Fondo.

El blindaje implicó desembolsos por u$s 40.000 millones, mientras que el megacanje fueron de hasta u$s 8.000 millones, a cambio de la Ley de Déficit Cero y otros condicionamientos domésticos. La historia terminó con el corralito, el default de u$s 144.000 millones y la peor crisis institucional de la Argentina, aunque en marzo de 2002 se registró uno nuevo apoyo a la reestructuración de la deuda.

El último entendimiento con el FMI se registró el 17 de enero de 2003, reflejado también en un acuerdo financiero stand by durante la presidencia de Eduardo Duhalde, mientras era ministro de Economía Roberto Lavagna y la negociación estuvo a cargo del entonces presidente del BCRA, Alfonso Prat Gay con Köhler.

Novedad

La línea de crédito Stand by permite al FMI “respaldar” las políticas que “ayuden a salir de las crisis” a los países que lo soliciten y su duración “generalmente” abarca un período de entre 12 y 24 meses. Según la descripción publicada en la página web oficial del Fondo, “todos los países miembro que enfrenten necesidades de financiamiento externo son elegibles para acceder a un acuerdo ´stand-by´, con sujeción a las políticas del FMI”.

Sostiene que la duración es “flexible” y que “generalmente abarca un período de 12-24 meses, pero no mayor de 36 meses, acorde con la necesidad de atender problemas de balanza de pago a corto plazo”.

Respecto del reembolso, el organismo indica que el pago de los recursos tomados en préstamo en el marco de ese acuerdo vence dentro de 3 años y tres meses a cinco años de efectuado el desembolso.

Subraya, además, que los recursos comprometidos “están sujetos a una comisión inicial cobrada al comienzo de cada período de doce meses por los montos que podrían ser utilizados durante el período”.

Pero el acuerdo que negocia el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, vendrá con una novedad: por primera vez se detalla que será de “alto acceso”, una modalidad introducida hace un par de años y que permitirá acceder a un monto mayor de crédito y contar con la disponibilidad de los montos en caso de que sea necesario utilizarlos.