El avance de los demócratas en territorios tradicionalmente republicanos dejó en evidencia el malestar de parte del electorado con la administración de Donald Trump.
La «ola azul» arrasó en Estados Unidos y puso a Donald Trump en un papel jamás esperado para él. Su estilo agresivo y prepotente acaba de recibir el peor rechazo posible: el de sus propios ciudadanos en una elección. El descontento por su gobierno – por varias causas, pero la principal fue el desbarajuste económico – es tal en los Estados Unidos que el presidente perdió el control del Capitolio – el Congreso – en pleno.
Se esperaba que los demócratas podían recuperar el control de la cámara de representantes. Pero este tsunami azul (por el color de ese partido) hizo que la oposición también se quede con el dominio de la Cámara alta. Esto limita enormemente la capacidad de acción de Trump para sus últimos gobiernos. Tanto, que anticipando lo que se podía venir, anunció que no tendría ningún problema en convertirse en «Mr. Veto», para bloquear cualquier ley que voten los demócratas.
La elección dejó varios golpes duros en la política interna en Estados Unidos. Por ejemplo, el triunfo de una gobernadora mujer y latina en el estado hiperconservador de Texas, por primera vez desde 1995. Y en Florida, el bastión de los republicanos donde vive Trump cuando no está en la Casa Blanca- el candidato republicano ganó agónicamente. Pero también tiene una nota característica: es el primer gobernador afroamericano en la historia.
Ahora, hay que observar cuál será la reacción de Wall Street y del mundo entero, con ganadores y perdedores luego de esta catastrófica elección para Donald Trump.
