Este viernes 2, en la Biblioteca Popular Sarmiento se hará la presentación en Oberá de Finalmente, Dios se arrepintió Editorial Beeme, la séptima obra literaria del exsenador renovador, Eduardo “Balero” Torres.
Torres fue el histórico presidente del Instituto Provincial de Loterías y Casinos Sociedad del Estado (IPLyC) de Misiones, cargo que ocupó durante varios períodos bajo la gobernación del Frente Renovador. Durante su administración, fue cuestionado por destinar fondos a un casino flotante en Iguazú que hasta hoy se encuentra abandonado en el río.
El encuentro cultural se llevará a cabo este viernes 2 de octubre a las 19 horas en las instalaciones de la biblioteca.
Se trata de una imponente novela de ficción y sátira teológica de casi 800 páginas, en la que el escritor cruza de manera audaz la historia del cristianismo con el devenir político y económico de la Argentina. Partiendo de una premisa humorística y provocadora —un Dios Padre agobiado que decide bajar de incógnito a un pueblo argentino junto a Jesús para analizar la evolución humana—, Torres construye una mordaz crítica social. La narrativa entrelaza ágiles debates conceptuales con un profundo y documentado análisis sobre el surgimiento de la deuda externa en el país.
Para la Comisión Directiva de la Biblioteca Popular Sarmiento es importante recibir al autor que compartirá con los lectores, los detalles de una investigación que le demandó varios años. Durante la presentación, los asistentes podrán interactuar con el escritor y repensar las contradicciones de la fe, el poder y las problemáticas históricas de nuestra sociedad a través de la literatura.
Se invita a toda la comunidad, trabajadores de prensa y amantes de la lectura a participar y acompañar esta propuesta cultural. La entrada será libre y gratuita.
Durante sus extensos períodos al frente del IPLyC, la gestión de Eduardo “Balero” Torres estuvo envuelta en múltiples controversias políticas, judiciales y gremiales. Sus críticos cuestionaron recurrentemente el destino de los fondos del juego, la falta de transparencia en los balances y el fracaso de megaproyectos.
Curro de $250 millones: Piden informe sobre el casino flotante que nunca funcionó y quedó abandonado en Iguazú
El diputado provincial Gustavo González presentó un pedido de informes en la Cámara de Representantes para que el gobierno renovador explique la situación del barco cuyo destino era convertirse en un casino flotante anclado en Iguazú, pero quedó abandonado y oxidándose en el río. Por el casco sin motor se habría pagado 250 millones de pesos.
En 2013, el entonces Presidente del IPLyC, Eduardo Balero Torres, junto al Secretario de Planificación Estratégica de la Provincia, acompañados por los representantes de la Compañía General de Turismo y Servicios S.A., anunciaban la puesta en marcha del proyecto al que denominaron “Mini Las Vegas” que incluía la instalación de un Barco Hotel Casino frente a las costas de Iguazú.
“A pesar de los pedidos hechos y de las presentaciones realizadas, jamás se tuvo información oficial de los costos que asumió la Provincia pero su supo que la inversión realizada para la adquisición del barco habría sido de 250 millones de pesos. En el anuncio se informó la creación de 500 fuentes de trabajo y de una inversión fabulosa, que pasados ya varios años jamás se concretó”, argumentó González.
La embarcación continúa anclada en el río, frente a la costanera de la ciudad de las cataratas, en estado de abandono, pero cuenta con una custodia contratada con los servicios de un marinero submarinista.
“Además de la evidente frustración del proyecto Mini Las Vegas como se lo hizo público, también nos preocupa el impacto ambiental que la situación provoca de tener tantos años un barco fantasma librado a su suerte, es por eso que también se pide informe sobre qué tareas de mitigación se llevan adelante”, señaló.
