El joven fue sorprendido cuando armaba un «porro» en una plazoleta donde se hallaban familias y chicos. Al arribar los efectivos, encontraron entre sus pertenencias marihuana y un centenar de semillas de cannabis. El término “Jardinero” ya había surgido en procedimientos antinarcóticos anteriores, en conversaciones donde se hacía referencia a “pedirle al Jardinero”. Los investigadores analizaban desde entonces a qué aludía esa denominación y una de las hipótesis apunta a la presunta provisión de semillas para el cultivo de cannabis.
El procedimiento se concretó pasadas las 21 horas del viernes, cuando efectivos de la Comisaría 1.ª realizaban recorridas preventivas por la avenida Libertad y fueron alertados por personas que se encontraban en el lugar sobre el posible consumo de estupefacientes por parte de un joven que se hallaba junto a otros dos en la plazoleta Polonia.
Los policías advirtieron que uno de ellos estaba armando un cigarrillo casero tipo «porro». En presencia de testigos, solicitaron a los presentes que exhibieran los elementos que llevaban consigo.
Fue entonces cuando el joven extrajo del interior de su campera dos envoltorios con una sustancia vegetal similar a marihuana y otro paquete que contenía numerosas semillas.
Ante el hallazgo, se dio intervención a la Fiscalía Federal de Oberá y a efectivos de la División Drogas Peligrosas, quienes realizaron el pesaje y las correspondientes pruebas de campo y la notificación del involucrado. El narcotest confirmó que tanto la sustancia como las semillas correspondían a cannabis.
En total fueron incautados marihuana, un cigarrillo de la misma droga, 100 semillas de cannabis y tres cajas de papelillos. El dato que llamó la atención fue el valor asignado a las semillas: pese a pesar apenas 2,7 gramos en conjunto, fueron aforadas oficialmente en $1.209.600.
El hallazgo cobra relevancia para los investigadores debido a que la referencia al “Jardinero” ya había aparecido en dichos de calle.
