El 2025 cerró en Argentina con más empleo precario y mayor proporción de ocupaciones sin protección social. Así se desprende del informe publicado este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos que profundiza en la informalidad del mercado de trabajo.
Al cuarto trimestre del año pasado, los indicadores de INDEC sobre informalidad laboral según la EPH mostraron una tasa que alcanzó al 43% de la población ocupada en los 31 aglomerados urbanos. En el mismo período de 2024 había sido de 42%. Y si se la compara con el punto de partida de la gestión de Javier Milei el alza llega a 1,6 puntos porcentuales.
“La informalidad laboral refiere al conjunto de personas ocupadas, ya sean independientes o en relación de dependencia, que desarrolla sus actividades al margen de las normas que las regulan”, indica el informe englobando a trabajadores sin aportes, sin cobertura y sin estabilidad. Asimismo, ubica en 13,5 millones a la población ocupada de referencia. Si el 43% de ese universo se desempeñó en la informalidad, el resultado proyecta a casi 5,8 millones de personas en esa condición.
El movimiento de la informalidad durante todo el 2025 no fue lineal, aunque sí persistente. La serie indica que arrancó en 42% en el primer trimestre, subió a 43,2% en el segundo, tocó 43,3% en el tercero y terminó cerrando en 43% en el cuarto. Es decir, hubo un leve recorte frente al trimestre inmediato anterior, pero con un incremento en el año que se ubicó por encima del de fines de 2024 y bastante por encima de fines de 2023.
En el cuarto trimestre de 2025, de esos 43 puntos de informalidad, 26 correspondieron a asalariados, 16,6 a trabajadores independientes y, dentro de estos últimos, 15,7 a cuentapropistas. La informalidad, entonces, no se concentró sólo en un sector del mercado, sino que se presenta como un componente estructural del mercado de trabajo nacional.
El perfil de los más afectados
Las mujeres registraron una tasa de informalidad de 44,5%, por encima del 41,8% de los varones. La brecha se agranda al considerar edades: entre las mujeres de hasta 29 años la informalidad llegó a 59,7%, mientras que entre las de más de 65 años trepó a 61,6%. En los varones, esos registros fueron de 57,3% y 55,6%, respectivamente. La franja de 30 a 64 años mostró niveles más bajos, aunque todavía elevados: 39,2% para mujeres y 36,3% para varones.
Empleo precario: la informalidad alcanzó al 43% en Argentina
