La canasta básica total (CBT) volvió a acelerar en noviembre y puso mayor presión sobre los indicadores sociales. Según informó el INDEC, una familia de cuatro integrantes necesitó $1.257.329,03 para no caer por debajo de la línea de pobreza, mientras que la canasta básica alimentaria (CBA) —que marca el umbral de indigencia— trepó 4,1% en el mes.
Tanto la CBA como la CBT aumentaron por encima de la inflación general de noviembre, que fue del 2,5%, profundizando el deterioro del poder adquisitivo.
La canasta alimentaria creció más que la inflación
La CBA, que mide el costo de una alimentación mínima para subsistir, registró en noviembre un aumento del 4,1%, mientras que la CBT —que incorpora otros gastos esenciales como transporte, salud y educación— subió 3,6%.
En la comparación interanual, la CBT mostró un incremento del 25,5% y acumula un alza del 22,7% en los primeros once meses de 2025. Por su parte, la CBA avanzó 28,9% en el último año y suma un contundente 26,1% desde enero.
