EL VOTO PENDEJO

Hay un dato que quizás la oposición soslaye, pero Carlos Rovira no: la gran mayoría de la población de Misiones es gente joven. Por eso la propaganda renovadora está enfocada en seducir jóvenes. El líder de Nirvana, Kurt Cobain, decía que “El deber de la juventud es desafiar la corrupción”. Pero Rovira buscará que, en vez de desafiarla, la apoyen.
 
Hace rato que la provincia de Misiones concentra en su territorio la mayor cantidad de gente joven de toda la Argentina. Si bien los datos del censo hecho en mayo vienen demorados (se conocerían a fin de año), el poder sabe que 8 o 9 de cada 10 misioneros tiene menos de 60 años y que la cantidad de muchachos y chicas que tienen entre 16 y 30 años es sustantiva como para definir cualquier elección.
 
Está a la vista que la renovación es ciento por ciento marketing y cero gestión. Desparrama pauta, cargos y negocios para que el tremendo atraso de veinte años quede maquillado por una narrativa festiva que mantenga jubilosos los ánimos.
 
La renovación no puede enamorar. No tiene con qué. Pero puede comprar. Para eso sí tiene con qué.
Juntos por el Cambio, que en el país del “bla, bla, bla” carece de estrategia comunicacional, debería pensar cómo evitar que Rovira le birle votos a través de los libertarios. En Misiones Javier Milei no despertó leones sino gatitos. Pero los gatitos, de ordenarlo el ídolo, votarán listas colectoras con gente que de opositora a Rovira tiene tanto como Juan Román Riquelme de hincha de River.
Ahí anda la renovación. Engrupiendo con lo de “provincia Start Up” y otras ficciones por el estilo.
“Quien controla el pasado, controla también el presente”, escribió George Orwell.
Rovira controla el pasado y controla el presente.
 
Ahora va por el futuro.
 
Por Walter Anestiades