Paradas que no perjudiquen a comerciantes ni entorpezcan el tránsito

La ampliación de las paradas de colectivos debido a las nuevas empresas y sus unidades de 13 metros de largo, genera conflictos con los comerciantes que aseguran ser perjudicados al quedarse sin espacio para estacionamiento.

Esta semana fue el turno de la calle Río Negro casi Sarmiento. Allí, los propietarios de negocios protestan por la ampliación de la parada de colectivos que abarcará más de media cuadra, señalando que los clientes «siguen de largo» al no tener donde estacionar y terminan comprando en otros comercios.

La semana pasada el reclamo fue de Casa Wurm porque el municipio prohibió el estacionamiento en toda la cuadra, impidiendo a los clientes de ese comercio poder estacionar incluso en la esquina donde tienen las entregas de materiales. Anteriormente, el problema fue en la calle San Martín, esquina Ralf Singer, los comerciantes piden mover la parada a la cuadra anterior, esquina Corrientes. En este caso, la municipalidad extendió la parada toda la cuadra, incluso frente al IPS donde los afiliados deben hacer sus trámites.

Al parecer, Pablo Hassan está empeñado en caerle mal y chocar con los comerciantes de manera innecesaria. Esta semana, Laura Gontek, propietaria de una inmobiliaria ubicada en San Martín casi Corrientes, ya presentó un pedido para frenar la obra del centro de transferencia de la plaza San Martín, dado que con la nueva licitación, la misma se convertirá en cabecera del sistema integrado de pasajeros y, por ende, tendrá más movimiento de pasajeros y colectivos. Además, el proyecto implica ensanchar las veredas, eliminar estacionamiento y reducir la calzada, perjudicando a su rubro y otros cuyos clientes no usan transporte público. 

En el caso de la parada de calle Río Negro, además de perjudicar a los comerciantes, complica al tránsito que gira hacia el barrio Krause ya que se encuentra con los colectivos que atraviesan la Sarmiento en sentido al centro. Podría solucionarse moviendo la parada a la cuadra anterior, en Río Negro y Azcuenaga ya que en la primera mitad de esa cuadra no hay comercios. También sería posible dividir en dos paradas, una con las líneas que van en dirección al centro y la otra con las que van en dirección al Krause en la otra esquina a fin de no saturar ambas y no entorpecer la esquina de Sarmiento y Río Negro. 

En el caso de Casa Wurm, la problemática es la misma. Colectivos que paran para luego atravesar la avenida Libertad en dirección al centro, se cruzan con los autos que giran en sentido al barrio Yerbal Viejo. La solución sería mover la parada a la cuadra anterior, esquina Italia y España, donde no hay comercios. 

En el caso de calle San Martín, una solución temporal sería dividir en dos las paradas como hacen en grandes ciudades, entonces mientras las líneas 6A, 6B, 3C, 4B, 9B, etc paran en San Martín y Ralf Singer (o la esquina de abajo de esa misma cuadra); la 4A, 5A, 3B, 8B, 9A, etc pueden parar en San Martín y Corrientes, frente a la plaza. De esa forma, no se saturaría a ninguna de las dos cuadras. 

No obstante, esto sólo serviría para las líneas actuales, no para el nuevo sistema integrado que pretende convertir a la plaza en cabecera para el centro de transferencia. En este caso, una solución sería un carríl exclusivo contra la plaza del lado izquierdo, más un andén de pasajeros tipo metrobus, dejando así carriles de circulación y estacionamiento en paralelo del lado derecho a fin de no perjudicar a los comerciantes. 

 

Otra parada conflictiva es frente a Tarjeta Naranja, donde ocurre el mismo problema. Colectivos que siguen de largo atravesando la Sarmiento para entrar a Buenos Aires, se cruzan con autos que giran en dirección al ACA. Una solución sería mover la parada a la esquina de Casa Italiana, frente a la CALO.

Otra opción sería un carríl exclusivo del lado izquierda contra la vereda de la CALO, más un andén de pasajeros tipo metrobus y los restantes carriles para circulación, aunque el estacionamiento del lado derecho ya no podría ser a 45 grados, si no en paralelo. Pero el estaciomiento que se pierda en esa cuadra, se recuperaría frente a Tarjeta Naranja, sobre calle Estrada. 

 

En cuanto a los colectivos que paran frente a Tarjeta Naranja para luego tomar por Sarmiento en sentido al ACA, actualmente ya paran en la esquina de 12 de Octubre, es decir, a 1 cuadra. No obstante, podría haber otra parada en Erasmie y Barreyro de ser necesaria. 

En el caso de la parada de Sarmiento y 12 de Octubre, una opción podría ser un carril exclusivo del lado izquierdo contra la plazoleta que está frente a la YPF o en la plazoleta frente al ACA, con un andén para pasajeros tipo metrobus, pero esto implicaría sacrificar la vereda de dicha plazoleta a fin de no reducir la calzada de circulación de los automotores, lo que debería ser bien estudiado y concensuado.   

Respecto a la parada de la escuela 185 y la de calle Larrea esquina Ingenieros, frente a la Casa del Bicentenario, una solución para el nuevo sistema integrado podría ser una estación de transferencia en el predio de Larrea y Santiago del Estero, espacio que pertenece a la provincia y posee tres viejas casas donde funcionan algunas oficinas públicas. Este terrero tiene 60 metros de largo, pudiendo albergar al menos dos andenes de pasajeros en paralelo, sin sacrificar estacionamiento ni calzada. 

 

 

 

Varios puntos de transbordo para evitar

la saturación de la plaza San Martín

 

Una mejor opción al centro de transferencia de la Plaza San Martín que saturaría dicha plaza, podría ser simplemente varios puntos de transbordos en el área del centro, ya sea en Sarmiento y 12 de Octubre; por Buenos Aires frente a la CALO (unificando la parada de Tarjeta Naranja y Casa Italiana), en San Martín y Córdoba, contra la la plaza San Martín mediante un anden tipo metrobus; frente a la escuela 185; frente al Bicentenario sobre calle Larrea e incluso en Río Negro y Sarmiento; es decir, no concentrar todas las líneas en un sólo centro de transferencias, si no en varias paradas del área del centro para evitar la saturación, y que los pasajeros elijan qué parada le resulta más conveniente utilizar para transbordar si es que lo necesita.  

Vecinos de la plaza San Martin juntaron firmas contra la obra del centro de transferencia que comenzaría a construirse en noviembre. Si bien desde el municipio aseguraron que no se va a tocar la tradicional plaza, los frentistas se oponen dado que las obras implican ampliar las veredas sobre calles 9 de Julio y San Martín, reducir la calzada de circulación y eliminar estacionamientos perjudicando a los comerciantes.

Además desmientieron haber sido consultados por el municipio, como asguró públicamente el presidente del Concejo Deliberante, Marcelo Marrodán.  

La nota fue presentada este lunes en la municipalidad de Oberá.

La profesional Laura Gontek encabeza la iniciativa argumentando la contaminación sonora y ambiental que generarán los colectivos urbanos al ser un centro de transbordo de pasajeros del nuevo sistema integrado.

Cabe recordar que, las líneas actuales serán reemplazadas por un sistema de troncales y líneas circulares que conectarán a la plaza con cuatro estaciones de transferencia periféricas (Anses, Samic, Terminal y Punta Alta), que a su vez, tendrán líneas alimentadoras.

A diferencia del sistema actual donde las líneas son cruzadas y la gente no necesita bajarse si o si en el centro, el nuevo sistema implica que, para ir de un barrio al hospital o la terminal, por ejemplo, se deberán hacer de 2 a 3 combinaciones, una de ellas en la plaza San Martín, por lo que innevitablemente se incrementará la cantidad de pasajeros en ese punto de transbordo y sobre la calle del mismo nombre. También aumentará la cantidad de unidades, sobre todo en horarios pico, que circularán entorno a la plaza. 

A modo de ejemplo, los pasajeros que hoy toman la lína 5A desde barrio Norte al Samic diariamente, pasando de largo por el centro sin bajarse (por calle Larrea), con el nuevo sistema deberán tomar primero el alimentador A3 hasta Anses, allí esperar el troncal A hasta la plaza San Martín, donde volverán a esperar un tercer colectivo, el troncal H, que los llevará al Samic. 

El mismo ejemplo se aplica en las líneas 4A, 5B, 8B, 3C, etc, que son cruzadas, donde los usuarios no bajan necesariamente en el centro y las unidades no pasan por la plaza San Martín en la ida, si no que lo hacen por calle Larrea. Estas serán suprimidas y reemplazadas por troncales que usarán a la plaza como cabecera, es decir, pasajeros que hoy no van a plaza en su recorrido, tendrán que hacerlo si o si para transbordar. 

A través de la misiva, los vecinos señalan el inconveniente para el tránsito de automotores que habrá particularmente en la calle San Martin por el ensanchamiento de las veredas y redución de la calzada, y por ello, proponen que el centro de transferencia se haga en la plaza Malvinas o en la ex terminal de Singer sobre la calle Rivadavia, entre Misiones y Ralf Singer.

No obstante, la propuesta de estos vecinos tiene invonvenientes. En el caso de Singer, es un predio privado valuado en unos 200 millones de pesos, que el municipio no estaría en condiciones de comprar, y en cuanto a la plaza Malvinas, se encuentra muy lejos del centro, lo que haría más largo los recorridos aumentando los tiempos y costos, ya que además de los transbordos en Anses, Punta Alta, etc, se le agregaría tener que ir hasta plaza Malvinas para luego esperar otro troncal al hospital y demás barrios. 

Una manera de no molestar a los comerciantes es construir contra la plaza sobre 9 de Julio y sobre calle San Martín un carril exclusivo y su respectivo anden de pasajeros (tipo metrobus), a fin de aislar el transporte público de la circulación de automóviles y no suprimir el estacionamiento paralelo frente a los comercios.

Ejemplo de parada tipo metrobus con carril exclusivo para colectivos a la izquierda, más anden de pasajeros dejando carriles libres para automotores y estacionamiento en paralelo sin afectar a comerciantes en el lado derecho. 

No obstante, esto no evitaría la circulación de más unidades y pasajeros entorno a la plaza. Para corregir este problema, se debe rediseñary simplificar el sistema aprobado por los concejales que utiliza a la plaza como cabecera, obligando a que los troncales y circulares si o si deban salir desde la misma. 

Hace muchos años que Oberá necesita un sistema de transbordos para una mayor integración, incluso se aprobó y puso en práctica en marzo de este año el boleto de transferencia (mediante la tarjeta de la empresa Capital del Monte), aunque con un costo adicional del 30% en el segundo pasaje. 

Sin embargo, el sistema integardo diseñado desde un escritorio por el municipio y aprobado por los concejales (que evidentemente no usan transporte público), complicará la vida de los usuarios por las múltiples esperas (que serán más largas en horarios no picos) y transbordos innecesarios dado que las distancias son reducidas.

A modo de ejemplo, la actual línea 4A recorre  7 kms de su cabecera en la planta de agua potable del km 10 hasta el Samic por la avenida Beltrame. Con el nuevo sistema, ésta desaparecerá, y los usuarios deberán tomar un alimentador desde el km 10 hasta Anses, luego el troncal A hasta la plaza San Martín donde volverán a esperar un tercer colectivo, el troncal H, hasta el Samic. Serán 3 colectivos para hacer 70 cuadras (?). Es como que en Posadas, los usuarios tomen tres colectivos para ir del centro a Villa Cabello. 

En el sistema integrado diseñado por el municipio, los 4 troncales solo recorren hasta 2,5 kilómetros, dan la vuelta y vuelven. Una manera de reducir esperas sería mediante troncales cruzados, es decir, en lugar de que el colectivo salga de Anses y termine su recorrido en la plaza San Martín, obligando a los usuarios a bajarse y esperar otro; el troncal podría continuar hasta el Samic; y otro troncal comunicar Anses con la terminal; el de Punta Alta con el Samic, y el de la terminal con Punta Alta. Además, de esta manera, no sería necesario ir hasta la plaza San Martín para la combinación, ya que los pasajeros podrían transbordar en paradas de la calle Larrea, o frente a Tarjeta Naranja y otras del centro y las avenidas. 

 

Centro de Transferencia en calle Larrea y Santiago del Estero

Un sistema de transbordos en Oberá es necesario, pero al parecer era más conveniente hacer que las 30 líneas actuales que atraviesan el área del centro (algunas por la plaza San Martín y otras por calle Larrea) se combinaran entre sí en varios puntos del área del centro, sin necesidad de múltiples estaciones periféricas y alimentadores.

Dentro del recorrido de las líneas actuales y parte de las planificadas en el nuevo sistema, un lugar que podría servir para centro transferencia, es el terreno detrás de la Casa del Bicentenario, sobre calle Larrea y Santiago del Estero, frente a la escuela 185. Dicho predio céntrico es estatal,  pertenece a la Provincia y allí funcionan algunas oficinas que podrían ser trasladables a otro edificio. 

El mismo tiene más de 50 metros de largo y un ancho que permitiría al menos 2 andenes paralelos.

Esta estación reemplazaría tanto la parada de la escuela 185 como la ubicada frente al Bicentenario sobre Larrea frente al semáforo. No obstante, no sería posible usarla como cabecera de todas las líneas ya que saturaría las calles Larrea y Santiago del Estero.