Tres de cada diez colectivos no funcionan: «Es imposible comprar repuestos»

Empresarios aseguran que casi un 30% de la flota de colectivos está en desuso por mal estado. «Es imposible comprar repuestos», cuestionan.

Marcelo Lischet, empresario del transporte público, reconoció que tres de cada diez colectivos no funcionan. En ese sentido, planteó que los ingresos alcanzan para pagar combustible y salarios, pero no son suficientes para reparar las unidades y mejorar el servicio.

«Estamos prestando el servicio con 135 coches. La flota autorizada de prepandemia era 168 colectivos. Tenemos casi el 30% de la flota con inconvenientes», admitió el empresario, en diálogo con Canal Nueve Litoral de Paraná. «Hay una caída importante de coches teniendo en cuenta que lo único que se hace hoy es pagar sueldos y pagar combustible. No se pueden renovar unidades, las flotas se envejecen. Teníamos el ideal de no más de siete años y esto voló por los años hasta 2018. Es imposible hasta comprar repuestos», argumentó.

Al respecto, Lischet consideró que las tarifas están «desactualizadas» y no contemplan los «mayores costos» para el mantenimiento. «Al estar desactualizada, la inflación nos lleva todos los meses a pagar mayores costos, sobre todo el combustible que incide casi en un 20%. Trabajamos para pagar combustibles y salarios», expresó.

Consultado por el pedido de aumentar el cuadro tarifario, opinó que «el boleto tiene que ser el valor real y si no lo puede pagar la gente, es el Estado el que debe sustentar el transporte». «Para eso son los subsidios, no son para las empresas, sino para que la gente pague menos».

Por otro lado, en relación a los hechos de inseguridad que vivieron choferes en San Benito y Colonia Avellaneda, respondió: «La gente está muy nerviosa. El malestar no es solo con el transporte. Uno va al supermercado y ve el descontento de la gente. Ninguno está contento con lo que está pasando. Algunos son capaces de agredir a un chofer, lo cual está fuera de lugar».

Reclamo salarial y de mayores subsidios
Mientras se debate a nivel nacional un aumento salarial para los trabajadores del interior del país, Lischet recordó que el problema no es nuevo. «Los obreros piden un ajuste salarial que es lógico: la inflación es importantísima, por arriba del 50%», reconoció.


Ante esta situación, los empresarios reclaman una mayor compensación del Estado vía subsidios. «Para hacer frente en todo el país el ajuste salarial, se necesitan 14.000 millones de pesos y lo que está ofreciendo el gobierno son 3.500 millones de pesos por mes, cosa que es imposible. Deberían participar las provincias que firmar el pacto fiscal».

Desde esa perspectiva, también reclamó: «Planteamos que tengamos el mismo trato de Buenos Aires. Que entre las provincias y Nación pongan el incremento».