Según manfiestó el ministro de Educación de Misiones, Ramiro Aranda, a causa del descenso de la natalidad en la provincia, el gobierno está mudando los cargos docentes hacia zonas con mayor demanda de alumnos.
Durante una entrevista con «El Show de los Impactos», Aranda analizó las causas de este fenómeno demográfico y detalló cómo planean optimizar el funcionamiento de las escuelas frente a este nuevo escenario.
El conductor del programa advirtió que la provincia está pasando de una realidad de «superpoblación escolar» a una marcada escasez de niños debido a la baja de fecundidad. Al respecto, Aranda matizó las cifras en comparación con el escenario nacional, donde la natalidad se desplomó un 47% en la última década:
«Es cierto, bajó la natalidad, pero no bajó con el impacto que en el resto del país. Nosotros seguimos liderando en cuanto a nacidos vivos en comparación por cada 100.000 habitantes», aclaró el funcionario.
Para el ministro, este descenso responde a un cambio cultural global en el comportamiento de los jóvenes, una tendencia estructural que no se va a revertir en el corto plazo y para la cual el sistema educativo debe prepararse.
¿Qué pasa con las aulas que se van quedando sin alumnos?
Ante la preocupación por la pérdida de matriculados en los NENI y escuelas primarias, el ministro diferenció lo que ocurre en los cascos céntricos tradicionales frente al crecimiento de las nuevas urbanizaciones:
• El vaciamiento de los centros urbanos: En las zonas céntricas de las grandes ciudades —donde avanzan los comercios y disminuyen las viviendas familiares— la demanda de bancos en nivel inicial bajó notablemente.
• Mudar la matrícula donde están los chicos: Aranda explicó que la población escolar no desaparece por completo, sino que se desplaza. Zonas como el barrio Itaembé Guazú en Posadas experimentan un crecimiento explosivo que requiere la apertura de nuevas salas y escuelas.
• El desafío en la ruralidad: Como ejemplo de esta reconfiguración, mencionó un caso en Salto Encantado, donde una escuela rural se quedó con apenas cinco alumnos porque la población local envejeció y las familias jóvenes emigraron, obligando a reubicar el servicio educativo hacia barrios nuevos.
Optimización de personal: ¿Se congelan los cargos docentes?
Uno de los puntos más álgidos de la entrevista fue el destino de los cargos docentes cuando las aulas pierden estudiantes. El titular de la cartera educativa explicó que se evalúa minuciosamente cada vacante cuando se produce una jubilación:
«Si la zona no hay demanda de chicos, efectivamente, cuando hay dos cargos y hace falta uno, no se designa. Pero ocurre que el cargo capaz se pide en otra zona que sí está creciendo. Esa reconfiguración sí se está haciendo», detalló.
Mientras tanto, en las salas de nivel inicial que hoy cuentan con personal titular pero experimentan una baja de matrícula, el ministerio implementa alternativas pedagógicas para sostener los puestos, tales como el trabajo con parejas pedagógicas, proyectos especiales y el fortalecimiento de la jornada extendida para beneficio de las familias.
Ajuste presupuestario y el reclamo por la coparticipación
Esta obligada reestructuración por la caída de alumnos se da en un contexto económico que el ministro calificó como «durísimo», marcado por el recorte de fondos de la gestión nacional. «Al retirarse Nación, justamente porque desconoce la ley de financiamiento educativo, nos puso en un aprieto a todas las jurisdicciones», reclamó Aranda.
Con una menor recaudación y caída del consumo, los recursos provinciales se vuelven escasos para sostener la infraestructura. Para finalizar, el ministro recordó la histórica asimetría que padece Misiones: a pesar de que el último censo la ratificó como la provincia con más habitantes del Nordeste Argentino (NEA), sigue recibiendo la coparticipación más baja de la región debido a que el sistema federal de reparto no contempla la densidad poblacional actual.
