Trabajar para afuera y cobrar al dólar blue: los sueldos de US$100.000 que el BCRA mira de reojo

Las exportaciones de servicios “blue” preocupan tanto a empresas locales como a la autoridad monetaria. Cuáles son las soluciones que se evalúan.
Solución para algunos, preocupación para otros. La Argentina se convirtió en un foco de talento regional que atrae a compañías extranjeras que buscan profesionales, especialmente de sistemas y finanzas, para brindar soluciones remotas a un precio relativamente barato.

Por su huso horario amigable y el buen nivel de inglés de muchos de sus profesionales, la Argentina comenzó a ser cada vez más atractiva. A eso se sumó que, para el exterior, se convirtió en un mercado “barato” en moneda dura.

Para los argentinos, el incentivo para trabajar para afuera es claro: una mejora salarial.

Qué sueldos en dólares se ofrecen a quienes buscan trabajar para afuera
Según la plataforma Deel, los ingenieros en sistemas y analistas financieros seniors que trabajan en forma remota para empresas del exterior pueden llegar a ganar hasta US$113.500 y US$114.300 al año, respectivamente.

En el caso de las posiciones junior, los ingenieros en sistemas pueden ganar hasta US$32.100 y los analistas financieros, hasta US$51.000. Claro que solo ganarían ese dinero en dólares si no tuvieran que liquidarlos al tipo de cambio oficial, tal como marca la ley local.

La compañía de servicios de contratación detalla que recopila los números sobre la base de más de 100.000 contratos de todo el mundo. Otra posición muy demandada, sugiere la firma, es la de atención al cliente. Los sueldos oscilan entre los US$5700 y los US$83.000 al año.

El problema de las exportaciones de servicios “blue”
La brecha cambiaria y la obligatoriedad para los exportadores de liquidar sus operaciones al tipo de cambio oficial hace que hoy sea muy poco atractivo para los trabajadores freelance utilizar el mercado oficial de cambios.

En cambio, proliferan las alternativas grises o directamente ilegales que involucran servicios de cobro en el exterior y otros medios “extraoficiales”, aun cuando hacerse de los dólares billetes requiera una ingeniería de movimientos (viajar a un país vecino por ejemplo).

La situación disparó preocupación en el sector exportador de servicios: es difícil competir como empresa argentina contra compañías extranjeras que ofrecen salarios más altos y, además, en dólares.

También puso en alerta al Banco Central. En palabras simples, “se les escapa la tortuga” cada vez que un exportador no liquida sus servicios en el mercado oficial y no pasa a engrosar las reservas de la autoridad monetaria.

Durante meses circuló la idea de un desdoblamiento cambiario especial únicamente para exportadores de servicios. Es decir, que puedan cobrar sus exportaciones a un valor del dólar financiero en lugar de utilizar medios extraoficiales con los que no solamente no liquidan sino que tampoco tributan por sus ganancias. Esa idea, por el momento, está cajoneada.

Según estimaciones de Argencon, en 2021 la pérdida de reservas por las exportaciones “paralelas” fue de US$1800 millones.

Para peor, recientemente el Gobierno anunció la implementación del programa de visas para “nómades digitales”, es decir, para trabajadores internacionales que quieran instalarse en la Argentina para trabajar remoto. La medida despertó el enojo de la cámara: “Sorprende que al mismo tiempo que se implementan estas acciones no se contemple ninguna solución para la constante fuga de talento que aflige a las industrias del conocimiento”, sostuvo la institución en un comunicado difundido esta semana.

Qué proponen las empresas para frenar las exportaciones “blue”
La solución que proponen las cámaras empresariales es distinta. “La forma de combatir las exportaciones blue es liberar la disponibilidad de dólares para las compañías, que también tienen que liquidar sus exportaciones al tipo de cambio oficial. De esa manera, las firmas podrían compensar salarialmente en dólares a sus empleados para que no se tienten a irse: los ingresos de exportaciones en dólares se van al pago de salarios dolarizados”, resume Luis Galeazzi, director ejecutivo de Argencon, en diálogo con TN.

El dilema, explica Galeazzi, es que las empresas argentinas se descapitalizan, porque “se va” a trabajar remoto para el exterior el personal que mayor capacidad tiene, que a su vez es el de mayor valor exportable. “Esa persona se forma en universidades públicas de la Argentina, luego en las empresas, y después se va a un mercado de trabajo en el que el Estado deja de percibir tributos y dólares: es trabajo informal que empobrece al ecosistema”, concluye.