Puesta en escena: Rovira desafía a Cristina pidiendo zona franca para Misiones a cambio de quórum

Tras la derrota electoral de las PASO, Carlos Rovira busca revertir la pérdida de votos de la Renovación despegándose del kirchnerismo que, según manifestó tras los comicios, fue el único responsable del fracaso en las urnas, no asumiendo que el 68% de los misioneros no quiso poner la boleta del Frente Renovador en el sobre. Ahora Rovira desafía a Cristina Kirchner amenazando que si no le dan la zona franca especial a Misiones, la Renovación no le dará quórum en el Senado al oficialismo nacional. 

De cara a las elecciones del 14 de noviembre, el Frente Renovador de la Concordia necesita recuperar 26 mil votos fugadas en cuatro meses para quedarse con dos de las tres bancas en el Congreso de la Nación. Hoy los números benefician a Juntos por el Cambio, y tanto Martín Arjol como Florencia Klipauka tienen un pie en la Cámara Baja, mientras que el oficialismo provincial solo tiene asegurada la banca de “Carlitos” Fernández.

Para diferenciarse e instalar su “proyecto misionerista”, el rovirismo desafía a Cristina en una puesta en escena, sin embargo ayer el gobernador Oscár Herrera Ahuad debió agachar la cabeza y pedir asistencia económica al gobierno nacional mediante la firma de un convenio con ANSES, rubricado por los funcionarios ultra k Wado de Pedro y el flamante Jefe de Gabinete, Juan Manzur. 

El proyecto de zona franca para Misiones que implicaría bajar todos los impuestos nacionales a la mitad (IVA, Ganancias, Bienes Personales, etc), fue rechazado por el presidente de la Nación, Alberto Fernández bajo el argumento de que muchas provincias tienen fronteras, y si se le concede a Misiones, también deberá hacerlo a Mendoza, Formosa, Jujuy, Corrientes, Entre Ríos, Salta, etc, lo que significaría una importante baja en la recaudación nacional, cosa que no le conviene y menos a un gobierno de línea populista que vienen incrementando el gasto público y se financia con emisión monetaria sin respaldo y bonos del tesoro con intereses en dólares, es decir, deuda pública. 

Incluso durante el gobierno de Mauricio Macri, de ideología pro mercado que intentó una reforma tributaria mediante el Consenso Fiscal para bajar ingresos brutos y así la presión impositiva, no reglamentó el artículo 10 de la ley de Pymes.

La zona franca o aduanera especial para Misiones no va a salir y Rovira lo sabe, pero lo usa como puesta en escena para mostrarse desafiante al gobierno nacional que está en el ocaso de su poder tras las PASO.  

 

Quórum

Si los resultados de las primarias se repiten en noviembre, Cristina Kirchner no tendrá quórum propio en el Senado pero podría conseguirlo con el aporte del senador rionegrino Alberto Weretilneck y la misionera Magdalena Solari Quintana, quienes aprovecharán la ocasión para desenfundar viejos reclamos y hacerlos valer.

Weretilneck reclamará la provincialización de represas hidroeléctricas junto a su par de Neuquén Omar Gutiérrez, quien podrá ayudar al Gobierno con algún diputado que no es tan decisivo, pero no tiene senadores.

Aun con un escenario de bloqueo en la Cámara baja, si Cristina controla el Senado podrá seguir manejando los pliegos de jueces y diplomáticos. Pero en cualquier caso deberá negociar con los partidos provinciales de Misiones y Río Negro.
El Frente de Todos renueva 15 senadores y si se reitera el resultado de las primarias perderá 6: 2 por Chubut y otro por Córdoba, Corrientes, Santa Fe y La Pampa. Con las cifras del 12-S sólo reelegirá las duplas de Catamarca y Tucumán y renovará además la de minoría por Mendoza.

En el oficialismo hay expectativas de revertir la derrota en La Pampa, pero en el resto de las provincias no imaginan ganando posiciones, por lo que llegar a 37 con los propios no sería posible y los partidos provinciales tendrán la última palabra.

El otro voto suelto sería el de Alejandra Vigo, la esposa del gobernador de Córdoba Juan Schiaretti, quien ya se mostró reticente a aprobar cualquier proyecto judicial de la vicepresidenta. Justo lo que necesitan en el Senado.

La zona franca consiste en una exención de impuestos nacionales para que las pymes de Misiones puedan competir con los países vecinos que tienen mejores precios y evitar el contrabando.

El cierre de fronteras por la pandemia reflejó lo que significaría para la provincia que gobierna Oscar Herrera Ahuad detener el flujo de mercancía de Brasil y Paraguay: la recaudación por actividad económica creció un 150%.

Cristina necesitará del voto de Misiones y Río Negro para abrir el recinto en diciembre y sus reclamos ser harán valer. El año pasado Rovira no pudo lograr la sanción de la zona franca pero en 2022 condicionará su ayuda a la sanción de la ley.

Otro viejo reclamo para afrontar estas asimetrías es la reglamentación del artículo 10 de la ley pyme, que faculta al Gobierno a compensar a las empresas de frontera con beneficios fiscales por “asimetrías y desequilibrios económicos provocados por razones de competitividad con países limítrofes”.

Los intendentes misioneros se lo reclamaron a Macri sin éxito y pronto redactarán cartas para enviárselas a Alberto, con la certeza de que esta vez tendrán cómo pagarle el favor. Ni más ni menos que abriéndole el Senado en 2022.

Los beneficios impositivos a Misiones se habían incorporado en el proyecto de presupuesto de este año durante el debate en comisión de Diputados y por gestión de los 3 diputados del Frente para la Concordia. Pero en el debate del oficialismo fue ampliado al resto de las provincias con fronteras y para Guzmán el costo fiscal era imposible de absorber.

Rovira había negociado el texto en visitas de Alberto Fernández y Sergio Massa, pero la voz del ministro de Hacienda pesó más. Solari Quintana presentó en esos días un proyecto para declarar zona franca Misiones por ley, pero nunca llegó al recinto.

El presupuesto de 2022 fue enviado por Guzmán la semana pasada, no contempla la zona franca, pero podría sancionarse antes del recambio del 10 de diciembre y en ese caso Schiaretti y los gobernadores de Cambiemos piden favores menores para acompañar.

El escenario propicio para que Misiones negocie empieza en diciembre, cuando aparezcan leyes que el resto de la oposición se niegue a acompañar.

Hay un episodio en el Congreso que marcó el dominio de Rovira de los votos misioneros. En 2019, el ex gobernador Maurice Closs lo puenteó y acordó su incorporación al Frente de Todos con Cristina, quien lo nombró vicepresidente del Senado y vice de la Comisión de Presupuesto.

Molesto, el presidente de la Legislatura misionera logró que Solari Quintana y el diputado Diego Sartori no votaran la ley de reactivación productiva, la primera que envió Alberto Fernández al Congreso. No impidieron su sanción, porque por entonces al presidente le sobraban votos. Ya no ocurre lo mismo.