Creó un sistema para convertir plástico en combustible pero se irá por falta de apoyo: “Paraguay y Brasil nos ofrecen maquinarias e impuesto cero”

El empresario de Dos de Mayo, Walter Rosner, es un innovador que produjo una máquina capaz de convertir el plástico en combustible, pero anunció que se irá de la Argentina por falta de apoyo estatal y altos costos de fletes que complican el abastecimiento de la planta. Esto ocurre mientras el gobierno provincial destina recursos al robot Huampa, destinado supuestamente a las chacras. 

Rosner es un investigador y metalúrgico misionero que creó un novedoso sistema que recicla el plástico y lo reconvierte en combustible para vehículos y máquinas. Así, extrae petróleo crudo, que luego lo transforma en nafta, gasoil, aceite y brea para el asfalto. quien creó y fabricó un reactor que funciona a altas temperaturas y le permitió, además, dar una solución al grave problema de los envases de agroquímicos como el glifosato, que son contaminantes.

 

Misiones creó un sistema para reciclar plástico y producir combustible

“La idea de la planta que convierte plástico en combustibles surgió hace casi tres años, era una planta chiquita, seguimos trabajando, vendimos unas industriales en San Luis, ahora producimos más de una tonelada y media, se transforma residuos plástico en combustibles, básicamente eso”, contó a C6Digital agregando que “muchas de esas industrias empezaron a irse del país y entonces los proyectos empezaron a caer. Íbamos a vender plantas en Argentina y todo quedó en la nada”, aseguró.

La planta que instaló en Dos de Mayo está habilitada como piloto para los residuos plástico que no sean PET, pero Rosner alertó que faltan plantas recicladoras en la provincia. “Solo existe un lugar en Posadas que reclasifica, pero no nos conviene por el costo del flete”, aseveró.

“Me falta apoyo estatal, solo los periodistas me han ayudado a difundir. El intendente de Dos de Mato si me ha apoyado para que yo pueda emprender, pero falta invertir más, trabajamos en un estudio de impacto ambiental. Lo hacemos todo a pulmón”, afirmó contando que “desde Paraguay y Brasil nos ofrecen maquinarias y trabajar a impuesto cero, eso nos da las ganas de emigrar”.

 

La máquina

Rosner creó y fabricó un reactor que funciona a altas temperaturas y le permitió, además, dar una solución al grave problema de los envases de agroquímicos como el glifosato, que son contaminantes.

Los compacta y los reutiliza reciclándolos como combustibles y carbón. De un kilo de plástico, el 5 por ciento es carbón y el 95 por ciento petróleo crudo. A su vez, de este compomente extrae el 50 por ciento de nafta, mientras el resto es kerosene, aceite, brea para asfalto y gasoil.

A raíz del éxito logrado con su experimento, propuso una planta en cada municipio, a escala de su cantidad de basura, para alimentar sus máquinas y vehículos.

Su reactor procesa 30 kilos de plástico en un tiempo aproximado de 90 minutos. “Hay plásticos de dos horas, y otros de 45 minutos”, explicó Rosner en una entrevista el año pasado.

Los diferentes plásticos producen distintos combustibles: gasoil, nafta y aceite. En los costos se incluye el consumo de leña para la caldera, que representa 60 kilos de madera para 30 kilos de leña.

La máquina creada por Rosner también reutiliza el gas, que es el primer elemento que se desprende del plástico a altas temperaturas en ausencia de oxígeno. Esa descomposición química en el reactor elimina los gases del plástico y genera el combustible.

Rosner viajó hace dos años a Europa, donde observó cómo se clasificaba la basura y su combustión. También se preguntó cuál era la ganancia al ver que se pagaban 50 centavos por cierta cantidad de plásticos. Entonces, comenzó a investigar el proceso de pirólisis, sobre los plásticos y el derivado del petróleo.

Para dar un ejemplo de lo que significa el proceso de reciclaje, Rosner dijo que en su casa se generan unos 8 kilos de desechos plásticos semanales, con los que es posible obtener 5 litros de nafta. “En tres horas tenés combustible aptos para los autos, máquinas, grupos generadores, motosierras”, destacó.

Rosner comenzó a mezclar el producto en pequeña escala con un destilador chico, y luego estudió la destilación y los gases en diversos libros y sitios de internet. Como metalúrgico, al no haber antecedentes de máquinas similares en Argentina, Rosner inventó este reactor que convierte el plástico en combustible.