La nueva ley de Salud mental complejiza las internaciones: “qué paciente con alteraciones en su juicio va a aceptar su internación”

Tras el caso dell músico Santiago “Chano” Moreno Charpentier que permanece internado tras haber recibido un disparo por parte del policía Facundo Amendolara, quien intentó detener el accionar violento del artista, se puso en discusión la nueva ley de salud mental y las complicaciones de poder internar a los pacientes. 

En ese sentido, la Dra. Mirna Corach, Directora del Hospital Carrillo, habló de la situación afirmando que esta situación se da “porque ningún individuo con alteraciones en su juicio va a aceptar su internación”.


En diálogo con Agencia Hoy y LT 4 la Dra. Mirna Corach, Directora del Hospital Carrillo, sostuvo que la Ley de Salud Mental 26.657 sancionada en 2010 lo que pretende es “poder evitar las instituciones psiquiátricas como hogares para los enfermos mentales”, manifestó.

A su vez, sostuvo que la ley tiene algunos artículos que complejizan el trabajo del personal médico: “En el caso de las internaciones, se debe tener consentimiento del paciente y ser voluntaria y ahí está el problema: qué paciente con alteraciones en su juicio va a aceptar su internación”, expresó la profesional.

“Muchas veces hay que judicializar al paciente para poder lograr la internación, lleva tiempo, es un proceso que debe hacer la familia o alguien de la comunidad, todo eso entorpece el tratamiento del individuo”, señaló Corach.

Asimismo, la psiquiatra indicó que la ley dice que la última alternativa terapéutica es la internación “por eso muchas veces hay que poder abordar de otra manera: con la psicoterapia, con medicación o con la contención familiar, pero en situación de crisis nunca es suficiente”, explicó.

Al ser consultada por el trabajo que viene realizando en el Hospital Carrillo, dijo que en estas últimas semanas estuvieron bastante saturados: “Tal vez nuestros pacientes no son un cantante o una celebridad, pero están en situación crítica como Chano, la familia recurre a la justicia y nos vemos obligados a internarlo tenga o no criterio”, afirmó.

Para terminar, Corach agregó que la ley “deja a los profesionales atados porque muchas veces se nos acusa de privar la libertad y no se dan cuenta que la libertad ya la perdió el paciente, nosotros debemos ayudar para que la recupere y pueda hacer el tratamiento”, concluyó.