Así lo analizó el diputado nacional libertario de Oberá, Diego Hartfield, quien difundió otra carta abierta a través de las redes sociales bajo el título de: «LA ETERNA LUCHA CONTRA EL POPULISMO Y LA OBLIGACIÓN DE ENFRENTAR EL PÉNDULO HISTÓRICO»
Y reza: «El populismo tiene un sistema macabro y muy aceitado que da hoy algo que es insostenible en el largo plazo, para luego cobrárselo a quien corrige esas inconsistencias.
La Argentina de 2023 fue justamente el momento donde el populismo ya no pudo sostener su tesis y terminamos con una inflación desbocada, reservas negativas, cero confianza en nuestra moneda, deudas con proveedores del exterior y una crisis que transfería riqueza desde los sectores más pobres hacia los más ricos. Más del 50% de la población debajo de la línea de la pobreza y una dispersión de precios que ni los sindicalistas podían controlar en supermercados.
Por ejemplo, cada subsidio a la energía pagado con inflación terminó generando un tremendo desastre y lógicamente a muy pocos les resultaba redituable invertir en el sector. Sin embargo, el sistema populista macabro vuelve ahora con toda su maquinaria comunicacional a echarnos la culpa a quienes estamos corrigiendo estos desmadres, con frases como “el ajuste es macabro” , “no tienen empatía” o “están desconectados de la realidad”.
Lo peor es que, usando medios de comunicación financiados siempre con nuestro dinero, exponen las situaciones más duras que genera ese ajuste y hablan de esa supuesta desconexión que tenemos con la gente.
Algunos políticos, además, tienen el tupé de comparar situaciones y exponer pérdidas como en el caso de la yerba: una comparativa totalmente parcial e injusta entre un mercado regulado que genera sobreoferta y un mercado libre que se está reacomodando. Es como comparar peras con manzanas.
Si aquel que tiene una casa decide venderla, seguramente vivirá años muy lindos gastándose ese capital. Pero cuando se termine ese dinero, no debe decir “qué lindos eran los años anteriores, donde todo era regocijo y el dinero alcanzaba”.
Es importantísimo dar esa batalla cultural desde la comunicación, para que entendamos que esta transformación lleva su tiempo, que no podemos dejar que el populismo vuelva otra vez con todas las cuentas arregladas a hacer los mismos desmadres de siempre, y evitar así ese péndulo que en el largo plazo nos llevó a crecer muy por debajo del promedio de los países desarrollados.
Esa es la verdadera forma de salir de la pobreza y conectarse con la realidad. Sí, los liberales tenemos una enorme conexión con la realidad actual y con la que le vamos a dejar a nuestros hijos», finaliza.
