Argentina no firmó la declaración de la ONU que exige elecciones libres en Nicaragua

Casi 60 países le reclamaron al régimen de Daniel Ortega que cese el hostigamiento a opositores y garantice comicios justos.
Luego de llamar a consulta al embajador argentino en Nicaragua, el gobierno de Alberto Fernández volvió a abstenerse de firmar una declaración conjunta en la ONU condenando los delitos contra los Derechos Humanos perpetrados por el régimen de Daniel Ortega y exigiendo elecciones libres y justas.
Ayer la Cancillería parecía haber dado marcha atrás en su postura sobre la situación en Nicaragua con el pedido de informes que le solicitó al embajador en Managua, Daniel Capitanich. Sin embargo, hoy la Argentina evitó suscribir una declaración de la ONU instando a Ortega a cesar el hostigamiento a los opositores y a que garantice elecciones libres.
A continuación, la declaración de la ONU:
Instamos al Gobierno a que cese el hostigamiento contra periodistas y defensores de los derechos humanos y permita que las organizaciones de la sociedad civil operen en entornos seguros y propicios, sin temor a represalias.
Nos preocupa que el Gobierno no haya implementado reformas electorales significativas antes de la fecha límite de mayo de 2021 de la Organización de los Estados Americanos, respaldada por este Consejo en marzo.
Nos preocupa profundamente que las leyes promulgadas recientemente restrinjan indebidamente la participación política, la libertad de expresión, la reunión pacífica y la asociación. La disolución arbitraria de partidos políticos y los procesos penales contra múltiples contendientes presidenciales y disidentes son especialmente preocupantes. Pedimos su liberación inmediata.
Es probable que estas medidas impidan la celebración de elecciones libres y justas en Nicaragua este noviembre.
Instamos a Nicaragua a que se comprometa con la comunidad internacional, se valga de la asistencia técnica, permita la presencia de observadores electorales internacionales y restablezca el diálogo y renueve la confianza en la democracia.
Los nicaragüenses merecen elecciones libres y justas a través de un proceso transparente y creíble, y una solución pacífica a la crisis sociopolítica del país.