La renovación que nunca se renueva

Otra vez el mismo libreto, con distinto título. El llamado de “Encuentro Misionero” a militar y “defender la gestión” de Hugo Passalacqua no marca ninguna renovación real: es la continuidad de un modelo político que gobierna Misiones hace más de dos décadas bajo el sello del Frente Renovador de la Concordia.
Hablan de “nuevo espacio” y “día fundacional”, pero los nombres son los mismos de siempre: Oscar Herrera Ahuad, Sebastián Macías, Lucas Romero Spinelli, Leonardo Stelatto. No hay recambio generacional real ni autocrítica profunda, solo rebranding político para sostener poder.
Mientras tanto, la realidad de la provincia está lejos del discurso épico:
Misiones sigue teniendo uno de los salarios docentes más bajos del país, con conflictos recurrentes y protestas constantes.
Es una de las provincias con mayor proporción de empleo informal.
La presión fiscal provincial (Ingresos Brutos) golpea a comerciantes y pymes, encareciendo precios para los propios misioneros.
La dependencia del empleo público y los planes sociales sigue siendo alta, lo que condiciona la autonomía económica de la población.
Hablan de “defender el modelo”, pero ¿qué modelo? ¿El de una provincia rica en recursos naturales pero con altos niveles de pobreza estructural? ¿El de una dirigencia que se mantiene en el poder desde 2003 sin alternancia real?
El problema no es solo la política nacional, como intentan instalar. Hay responsabilidades provinciales claras que no se asumen. Después de más de 20 años de gestión continua, ya no alcanza con culpar a Buenos Aires: los resultados están a la vista.
Cambiar el nombre no cambia la realidad.

Por Paola Wajtowichz