El pozo termal tiene un defecto y costaría $40 millones repararlo más 30 mil dólares el estudio: “no es negocio tener una terma”

Así lo manifestó el intendente Carlos Fernández este miércoles sobre el parque termal de Oberá que lleva meses sin funcionar. En diciembre pasado, se quemó la bomba, luego se la cambió y nuevamente se dañó.

En marzo de este año, el titular de la Dirección de Turismo, Fernando Vitelli, estimó que “si todo sale bien, en 30 o 40 días recibiríamos el repuesto del cuerpo de la bomba, No hay en la Argentina, son cuestiones mecánicas y cuando se rompe, no hay nada que hacer”, remarcó en ese momento. 

ver Eventos en el parque termal: “no vienen a competir con los prestadores, al contrario, estamos generando trabajo;

 

Ahora, sin embargo, el jefe comunal dio un panorama totalmente distinto y pesimista al respecto, comunicando que sólo el estudio sobre el pozo costaría 30 mil dólares más IVA. 

“Al municipio le cuesta muchísimo hoy destinar 30 mil dólares más IVA en efectivo para poder traer a la empresa que haga el estudio del pozo”, señaló, precisando que “tenemos el presupuesto de una empresa de Mendoza que es la única que podría venir a arreglar el pozo, y si el pozo se tiene que hacer el encamisado completo, estamos hablando de 40 millones de pesos. No se trata de las ganas que uno tenga, se trata de tener los fondos necesarios”, indicó agregando que “si el pozo ya no sirve, se tendría que hacer otro”. 

Además detalló que “el pozo tiene un defecto en este momento que probablemente sea un desprendimiento de piedras y que está tapado, tiene muy poco caudal de agua y que no alcanza, por eso se quemó la bomba que se puso, que justo se había hecho el reemplazo 15 días antes. Necesitamos el estudio, se intentó hacer desde lo local y lo provincial con cámaras especiales, la primera cámara pro que se descendió al pozo, explotó porque no aguanta la presión y temperatura, cada vez que bajás un metro, aumenta la presión, entonces se necesita equipamiento especial como para los pozos petroleros, y no tenemos”, aseguró. 

La obra Termas de la Selva comenzó hace casi 20 años, se tragó unos 15 millones de pesos durante la gestión del ex intendente Ewaldo Rindfleich, más otros tantos millones después por sus altos costos de mantenimiento que siempre dieron pérdidas, y sigue siendo un fiasco conflictivo. 

Por último, Fernández analizó que “hoy no es un negocio para el municipio tener una terma”, sentenció, aunque consideró que es importante para el sector que vive del turismo en la ciudad… “es única en el país con la selva y la naturaleza, es un atractivo más”, dijo, y en ese punto recordó que el Salto Berrondo tampoco es un negocio pero “es un espacio de esparcimiento necesario, nuestra gente hoy no tiene espacios verdes, vayan y vean lo que es la plaza Malvinas, la cantidad de gente porque todos los espacios verdes están ocupados, ojalá tuviéramos plata para comprar tierras para espacios verdes”, finalizó. 

En este punto, cabe mencionar que frente al Complejo crece la maleza donde algún vez hubo un lago artificial, como así también en el predio lindante donde se anunció el parque Sendero del Inmigrante, se gastaron más de 500 mil pesos en 2014, pero no se hizo nada.