Cristina busca que Cuba entregue vacunas como pago de la deuda de US$2.234 millones con Argentina

La geopolítica tiene cada vez un peso más fuerte en la compra de las vacunas contra el coronavirus. Al acuerdo con Rusia por las Sputnik V podría sumarse otro con Cuba, por las inmunizaciones Soberana 02 y Abdala. La vicepresidenta Cristina Kirchner quiere apurar la adquisición de sueros que desarrolla La Habana, en un fuerte gesto al régimen castrista por el tratamiento médico a su hija Florencia Kirchner.
De sellarse el acuerdo por las inmunizaciones cubanas se consolidaría el acercamiento de la Argentina impulsado por el kirchnerismo con Rusia, China y Venezuela, además del régimen liderado por Miguel Díaz-Canel Bermúdez. De hecho la ministra de Salud Carla Vizzotti se reunió a fines de mayo con el mandatario cubano en su viaje a la isla, para conocer de primera mano el avance en el desarrollo de las vacunas.
Pese a la injerencia de la vicepresidenta y los acercamientos del Gobierno no será fácil alcanzar un acuerdo con el régimen por la abultada deuda de Cuba con la Argentina, que asciende a US$2.234 millones. El millonario pasivo data de los ‘70, y pese a las múltiples gestiones de la Argentina no hubo avances para cancelarlo.
Una variante que se baraja es que de concretarse el acuerdo el monto a pagar por las vacunas se le descuente a Cuba por la gigantesca deuda. El Gobierno analiza esta posibilidad, ya que las trabas en un eventual pacto por las inmunizaciones generan una fuerte tensión por el deseo de la vicepresidenta de alcanzar un consenso.
Las negociaciones por las vacunas
Hasta el momento no hay precisiones sobre cuándo podría firmarse el contrato por la Soberana 02 y la Abdala, como adelantó TN.com.ar. En el viaje de Vizzotti a Cuba la funcionaria no sólo se interesó por el proceso de formulación de la vacuna, sino que verificó que ese país tenga la capacidad de producirla a gran escala. Se trata de un aspecto fundamental, para tratar de evitar demoras en los envíos como sucedió con AstraZeneca y la Sputnik V.
Cerca del presidente Alberto Fernández aseguran que el suero cubano está a la altura de otras vacunas contra el COVID-19, aunque todavía la Organización Mundial de la Salud (OMS) no le otorgó su categoría de “excelencia”. Junto a la Soberana 02, la Abdala es una de las dos inmunizaciones más avanzadas de las cinco desarrollados por Cuba. Está en la etapa final de los ensayos de fase 3 realizados por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) en la isla caribeña, y se fabrica a escala industrial.
Todavía no se conocen los resultados de eficacia de las inmunizaciones, el representante de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS-OMS) en Cuba José Geraldo Moya Medina. Aclaró que en las fases previas a la 3 “señalaron buena seguridad y respuesta de anticuerpos”.