Don Casimiro podría desembarcar en Oberá para competir con Capital del Monte en 2022

El próximo año, en Oberá se deberá llamar a licitación para un nuevo servicio de colectivos urbanos. Actualmente son 9 líneas que sumados sus ramales superan los 30 recorridos con frecuencias de una unidad por hora o cada dos horas. Por estos días de elecciones para la Defensoría del Pueblo, el tema de la concesión se puso en debate.

La empresa Capital del Monte explota el servicio en forma monopólica desde hace 40 años. Durante la década del 80, tuvo competencia ya que la mitad de las líneas estaban en manos de la desaparecida empresa ETCO, que luego fue absorbida por Capital del Monte. 

En 1992 se le otorgó un contrato por diez años de concesión de las 9 líneas. En 2002, el entonces intendente Héctor “Rolo” Dalmau, le renovó el contrato hasta 2012, pero sorpresivamente y antes de que llamara a licitación para más oferentes, los propietarios de la firma aparecieron con otro contrato rubricado a 20 años, es decir, hasta 2022. El tema fue judicializado y la magistrado a cargo de juzgado Civil y Comercial dictó una medida de no innovar, es decir, que la empresa pudiera seguir explotando el servicio sin competencia otros 10 años más.

Con la construcción de barrios por parte de Iprodha, surgieron demandas de nuevas líneas, pero una cláusula en el contrato impidió que se abran nuevas licitaciones, por lo que el concesionario actual fue agregando líneas disimuladas como ramales. Así, por ejemplo, en lugar de la línea 10, se denominó línea 1B al servicio San Miguel – barrio Docente, cuyo recorrido difiere totalmente de su troncal la línea 1A Cien hectáreas – Cementerio.

 

Por ello, será clave el próximo año quien ocupe la Defensoría del Pueblo ya que, Capital del Monte podría volver a quedarse con el monopolio por otras dos décadas más. 

 

En ese sentido, la cámara que integra la empresa Don Casimiro, mostró interés en participar de las licitaciones que se lleven adelante en 2022, año en que además de las concesiones de líneas en Oberá, vencen las que posee su rival local Bencivenga, hoy parte del grupo Río Uruguay que renovó todas sus unidades reemplazándolas por coches nuevos con aire acondicionados. 

En septiembre del año pasado, Empresarios Unidos del Transporte Automotor (EUTA) liderada por el Grupo Z que posee la mayoría de las líneas de colectivos en Posadas a través de las empresas Don Casimiro, Tipoka y Nuestra Señora del Rosario (además de la empresa Misión Buenos Aires con líneas en Capital Federal), emitieron un comunicado anticipando que en 2022 se van a presentar en las licitaciones.

Además consideraron que las licitaciones de todas las líneas de la provincia deberían ser internacionales. Por esa misma fecha, EUTA incorporó a las empresas ETCE (Eldorado) y Capital del Monte (Oberá). 

Por haber estados involucrados en las obras de la estación de Transferencia de avenida Quaranta, las concesiones del Grupo Z fueron extendidas hasta 2037, por lo tanto sus líneas no caducarán en 2022, a diferencia de Bencinvenga y Capital del Monte.

De las cuatro empresas de colectivos urbanos más grandes de Misiones, Capital del Monte es la única que no ha renovado su flota en cinco años, ni incorporado unidades con aire acondicionado o para discapacitados. La última vez que CM presentó coches nuevos fue en 2016. Desde entonces viene atando con alambres las que tiene. 

 

fedee36) no Meadd: “LO NUEVO DE MISION BUENOS AIRES PARA LA LINEA 143!!  Hola amigos !! Ante todo gracias por los saludos , en mi posteo Nro 24 les  dejo ...“

 

Capital del Monte: Un servicio ineficiente y costoso

 

El transporte público en Oberá siempre ha sido ineficiente. Desde hace años se pide implementar un sistema de transferencia para que, al menos, los pasajeros puedan combinar sin tener que pagar otro pasaje, y de esa forma, subsanar la falta de muchas conexiones o pocas frecuencias.

Por ejemplo: entre los barrios Schuster, Norte, Barreyro, Krause y Yerbal Viejo solo hay una frecuencia cada hora hasta la EPET y la terminal, por lo que resulta difícil para los pasajeros lograr combinar con las líneas interurbanas que parten desde la terminal, debiendo esperar hasta 55 minutos a la siguiente. Dicha única frecuencia por hora llega a la terminal a las y diez, pero los ómnibus a Posadas (entre otros) salen en punto, o sea llega diez minutos después, por lo que se debe esperar 50 minutos hasta el siguiente. 

Con la posibilidad de transbordar sin abonar un pasaje adicional, los usuarios de los barrios mencionados no tendrían que esperar la única frecuencia existente cada hora, sino que tomarían el primer colectivo que circule en dirección al centro, para allí combinar con el primero que salga en dirección a la terminal, haciendo de esa forma más eficiente el sistema de transporte público local. 

Durante más de 10 años se pidió esto tan básico y elemental, sin embargo jamás fue implementado. El mismo sistema de transbordo funciona en Mendoza mediante el uso de la tarjeta. 

Lo que se ha venido haciendo es agregar nuevos ramales que, en muchos casos, luego circulan con pocos pasajeros aumentando los costos operativos, lo que impacta en el valor del boleto único cuando se introducen los datos en la tabla polinómica de cálculos que determina el valor del pasaje. 

Oberá no es una gran ciudad, por lo tanto agregar más frecuencias a cada línea por hora incrementa los costos porque no tienen la demanda suficiente, y menos frecuencias hacen al sistema ineficiente. Cuanto más costoso el servicio, menos gente lo utiliza.

La solución es la transferencia con un sistema integrado.

 

Antes de la pandemia, es decir, en un contexto normal, al hospital Samic llegaban más de 7 líneas de colectivos en el lapso de una hora, en el horario después de las 21, y todas con 3 a 4 pasajeros cada una. 

En lugar de que lleguen 7 líneas con pocos pasajeros cada una, ¿no sería mejor una sola unidad alimentada por varios barrios en un punto donde todos se encuentren?. Ese punto sería El Raído, por ejemplo. Así funcionan las líneas que unen los barrios en la zona de Villa Lanús, Garupá e incluso Candelaria con el centro de Posadas. En lugar de que todas las líneas vayan al centro posadeño saturando las calles de colectivos y con altos costos operativos, solo alimentan la estación de transferencia sobre la ruta 12, desde donde parten unidades articuladas con mayor capacidad en dirección al centro. Se trata de un sistema de alimentadores y troncales, similar al de Curitiba y Bogotá. 


En Oberá podría reemplazarse todas las líneas actuales por un sistema de dos o tres troncales articulados (que se cruzarían en el centro) que solo circularían por las avenidas principales, alimentadas, mediante transferencia, por colectivos convencionales desde los barrios que ya no irían hasta el centro, sino hasta los puntos de transferencia: El Raído, La Cantera, Plaza Malvinas y plazoleta Ucrania. A eso se pueden sumar puntos intermedios como Libertad y Rauch, y José Ingenieros altura French/Mitre. 

 
De esta forma, no habrían 40 colectivos pasando por el centro, sino dos troncales articulados con frecuencias que aumentarían según la demanda. Mientras que por los barrios (además del hospital y la terminal), circularían unidades convencionales más pequeñas que alimentarían los troncales, para luego regresar a sus barrios, dándole así más frecuencias a dichos barrios (cada 10, 15 o 20 minutos), pero sin necesidad de agregar más unidades en circulación, y aportando regularidad.   

 

En Oberá con dos troncales sería suficiente:

A: Raído: Desde Sarmiento y 25 de Mayo-Buenos Aires-San Martín-Libertad hasta Bonpland (plazoleta Ucrania frente a Casa Fuentes) y regreso por calle 9 de Julio-Córdoba. 

B: Plaza frente a Obras Públicas por José Ingenieros-Sarmiento-Santa Fe-Misiones-Plaza Malvinas y regreso por Tucuman-Wilde-Córdoba-Barreyro.

Podría además implementarse un tercer troncal por avenida Sarmiento hasta una plazoleta frente al Barrio Krause, sobre avenida de las Américas, para fijar alimentadores desde ese punto. 

 

Bastarían 6 unidades por troncal para tener una frecuencias cada 4 minutos  en horarios pico, y menos unidades en horarios de poca demanda hasta dejar una sola después de las 21, con una frecuencia de 20 minutos. 

Mientras que cada barrio tendría un alimentador con frecuencias de entre 10, 15 a 20 minutos que, en horarios pico puede aumentarse. Una misma unidad puede alternarse entre dos barrios en horarios de baja demanda.

Esto haría que, con menos colectivos que los actuales 40, se tenga conectividad total y frecuencias más regulares, sin incrementar los costos operativos. En el caso de los alimentadores al Samic y la terminal, podrían emplearse también articulados directos desde El Raído según la demanda lo requiera.

Este sistema no requeriría grandes estaciones de transferencia como en Posadas, sino simplemente paradas al estilo del Metrobus porteño serían suficientes, y la transferencia se haría mediante la tarjeta. 

El costo del boleto podría definirse en único con posibilidad de múltiples combinaciones por ejemplo: Alimentador+Troncal+Troncal+Alimentador

O podría cobrarse de manera progresiva, es decir una tarifa básica menor +combinaciones.  

En el caso de la línea a Guaraní, se la convertiría en un alimentador del troncal B que partiría desde Plaza Malvinas hasta esa localidad, es decir, ya no hasta el centro obereño. Lo mismo podrá hacerse con todos los municipios vecinos, convertidas en líneas alimentadoras.