Detienen a un funcionario municipal por abusar de menores en su despacho

El jefe del Área de Personal de la intendencia de Puerto Libertad fue imputado por, al menos, dos agresiones sexuales y los investigadores sospechan que habría más víctimas.
Hace 15 días una madre le prestó a su hija, de 14 años, el celular para que realice las tareas del colegio, cuando se lo devolvió, la niña olvidó una conversación de Facebook abierta. La mujer comenzó a leerla y, horrorizada, se encontró con que un funcionario de la municipalidad misionera de Puerto Libertad, insistentemente le pedía a su hija que le envíe fotos de ella desnuda. Además, el hombre la había invitado a una cita y le había enviado una foto de una puerta del edificio del municipio, explicándole a la menor cómo tenía que hacer para encontrarlo.

La hija de Selva sería una de las víctimas de Sandro Gabriel L. de 45 años y jefe del Área de Personal de la municipalidad de dicha localidad, que está ahora acusado de contactar a través de redes sociales a menores de edad para abusar sexualmente de ellas en su despacho. Hasta el momento, hay dos denuncias en su contra, pero por los relatos de las víctimas, se estima que existen más.

El funcionario quedó detenido luego de presentarse con su abogada en el juzgado de instrucción 3 de Puerto Iguazú el miércoles pasado. Fue imputado por los delitos de grooming y abuso sexual con acceso carnal, en una de las causas.

La primera denuncia la efectuó Selva junto a su hija. Según relató la mujer, cuando habían pasado apenas unos pocos días desde que ella había encontrado aquella conversación, efectivos policiales la fueron a buscar a su trabajo. “Me dijeron que había pasado algo grave con mi nena”. La niña no le había contado que se había presentado en la comisaría y había pedido hablar con una policía mujer.

Selva fue llevada, junto a su hija, a la oficina de violencia de género de la localidad de Esperanza para concretar la denuncia. La menor declaró que cuando tenía 12 años, una amiga, dos años más grande que ella, le pidió que tras salir del colegio la acompañese a la municipalidad. Y describió entonces la situación de abuso sexual que padeció junto con su compañera en una oficina de la intendencia. Hace unos meses el abusador la volvió a contactar por Facebook. Producto del miedo, la menor no había contado a nadie el ataque sexual.

Una vez efectuada la denuncia, el juez Martín Brites a cargo del Juzgado de Instrucción N°3 de Puerto Iguazú ordenó la detención de López. Cuando los efectivos policiales llegaron a su domicilio, su esposa explicó que desde hacía una semana que el hombre ya no vivía allí. Su abogada, en tanto, presentó un pedido de eximición de prisión. El mismo día en que rechazó esa solicitud, el hombre se entregó en la sede del Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú.

Según explicó el juez se aguardan los resultados del testimonio en cámara Gesell que realizará la víctima y los peritajes en el teléfono celular y la computadora del acusado. Además el magistrado ordenó allanamiento de la oficina del acusado para hacer una inspección ocular y secuestrar material que pueda servir de prueba.

Otra denuncia

Poco después de que se diese a conocer el hecho, se sumó una nueva denuncia, en este caso una joven de 16 años que se presentó junto a su novio en la misma dependencia policial y contó los abusos que había sufrido en los últimos años por parte de Sandro. Según habría relatado la joven, el acusado la contactó por WhatsApp, le dijo que consiguió su número por medio de una amiga y le ofreció dinero a cambio de verla. La menor se lo habría contado a la madre, pero esta la obligó a encontrarse con el funcionario.

“Los hechos denunciados son prácticamente similares porque el imputado utiliza la misma metodología, pero en este caso se agrava porque la denuncia también va en contra de la madre porque habla de una supuesta facilitación de la prostitución de menores. Según dijo la menor, la madre la obligaba a tener los encuentros sexuales con el funcionario a cambio de dinero”, explicó el magistrado sobre la segunda causa, que aún se encuentra en manos de la policía de Puerto Esperanza por lo que aguarda que en los próximos días los agentes remitan ese expediente a su despacho.

 

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